Reseñas de traducciones LVII – «Siempre hemos vivido en el castillo»

Shirley Jackson, Siempre hemos vivido en el castillo (We have always lived in the castle); traducción del inglés realizada por Paula Kuffer, Barcelona, Editorial Minúscula, 2012, (Tour de force), 204 pp., ISBN 978-84-945348-6-7

Siempre hemos vivido en el castillo, publicada en 1962, fue la última novela de Shirley Jackson (1916-1965). Esta escritora, conocida por sus cuentos y novelas de misterio y terror gótico, ha sido influencia para numerosos autores contemporáneos del género, como Stephen King o Donna Tartt. Para los que no la conocían, seguro que la descubrieron gracias a la adaptación de su obra La maldición de Hill House. En vida, fue una escritora conocida pero no gozaba de la fama que tiene ahora. Era madre de cuatro hijos y lo compaginaba con la publicación de sus relatos. No le gustaban las entrevistas ni las exposiciones públicas y tampoco se conoce que tuviera una vida feliz. Se sentía oprimida en su matrimonio y en la sociedad en la que vivía. Quizá por eso descargaba sus ansiedades en la escritura de terror.

Argumento

Merricat lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque algo ocurrió, allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Edición, traducción y estructura de la obra

La obra se divide en diez capítulos largos. Es una novela corta y no tiene mucha importancia la longitud de los mismos, sin embargo, habría preferido que ocuparan menos páginas, aunque hubiese más capítulos, para acelerar el ritmo de lectura.

La edición empieza y termina con la historia. No tiene índice ni un famoso posfacio, escrito por Joyce Carol Oates, en el que la escritora analiza al dedillo cada personaje y situación. Me habría gustado mucho que lo hubieran incorporado porque tiene pinta de ser bastante clarificador; me quedé con muchas preguntas una vez cerré el libro. Por lo que he podido averiguar, dicho posfacio estaba en la primera edición, pero desapareció en la segunda, de 2017. En cuanto al exterior, es de tapa blanda con solapas y una cubierta totalmente acorde con el ambiente de la historia.

Paula Kuffer, la traductora, es además Doctora en filosofía y profesora en la Universidad de Barcelona de Ética y Políticas Contemporáneas. Hay diez obras registradas traducidas por ella, entre las que se encuentran otras de Shirley Jackson y otros títulos de Nathaniel Hawthorne, Doris May Lessing, Maxim Biller o Sigmund Freud. Se nota que es una traductora asidua de Jackson porque ha sido capaz de transmitir su estilo. La voz narradora de Merricat me parece compleja y creo que Kuffer ha sabido mantenerla en español.

Opinión

De esta autora conocía «La maldición de Hill House», solo por la serie; no he leído la novela. Quizá por tener ese referente, esperaba pasar más miedo leyendo este libro. Esperaba más miedo y más misterio. Por otro lado, la historia es desconcertante y perturbadora al máximo. No me he asustado, pero sí me ha invadido la inquietud durante todo el relato. La narración de Merricat, sus explicaciones del mundo que la rodea, son tan directas e inocentes que a veces da la sensación de que te está hablando una niña pequeña. Y cuando caes en la cuenta de que tiene dieciocho años, se te ponen los pelos de punta. Con respecto al misterio, antes de llegar a la mitad intuía quién, pero no sabía el cómo ni el por qué. Y creo que eso es justo lo que pretendía la autora: incomodar al lector, confundirlo, turbarlo. No quiero desvelar nada, así que lo dejo ahí.

La verdad es que está escrita de una forma brillante. La familia Blackwood te absorbe desde la primera página y sus rutinarios días, su relación con la gente del pueblo y sus misteriosas reacciones se convierten en algo normal. Lo extraño pasa a ser habitual para el lector y ahí está la magia. Quieres entender y posicionarte, pero temes caer en la trampa. No se me ocurre otra forma de resumir las sensaciones que transmite esta novela. Me ha parecido una genialidad, no tanto por la historia en sí, sino por cómo lo cuenta. Y, por supuesto, también por sus personajes. Si Merricat es alguien singular, ya no os digo Constance, la hermana mayor, que reacciona con una normalidad incomprensible ante situaciones todavía más sorprendentes.

Cuando terminé de leerlo, necesité buscar información de manera urgente. Quería que alguien me explicara lo que acababa de leer (así fue cómo descubrí la existencia del posfacio). Pero después comprendí que esa era la gracia del libro. Cada uno puede interpretar lo que quiera. Lo recomiendo mucho. Porque te mantiene enganchada todo el tiempo y tiene más trasfondo del que aparenta. De hecho, creo que lo releeré en algún momento porque tengo la sensación de haberme perdido más de una cosa.

En 2018 se estrenó su adaptación al cine, por si estáis interesados. Yo no voy a verla por ahora, porque siempre lo paso peor con las películas que con los libros de este género, pero he echado un vistazo y han cambiado alguna cosa. Sin embargo, creo que el ambiente lo han trasladado muy bien.

Reseñas de traducciones LVI – «Anna Karenina»

Lev Tolstói, Anna Karenina (título original: Anna Karenina); traducción del ruso realizada por Juan López-Morillas, Madrid, Alianza Editorial, 2012, 1119 pp., ISBN 978-84-206-0926-3

Es por todos conocido que Anna Karenina (1877) es una de las obras maestras de la literatura rusa. La más conocida de Tolstói y por la que tiene su merecida fama. Para no alargar demasiado la entrada, voy a omitir la biografía del autor y el argumento de la obra, ya que son bastante populares y pueden leerse en cualquier otra parte. Anna Karenina es una novela realista y compleja en la que el autor disecciona la sociedad rusa de tal forma que el nudo principal de la historia pasa a ser un adorno del estudio exhaustivo que hace del ser humano, sus creencias, pensamientos y actos. Es muy difícil analizar por completo esta obra; yo no tengo los conocimientos literarios necesarios para hacerlo y tampoco quiero hacer esta reseña tan larga que sea aburrida. Así que intentaré compartir mis impresiones y convenceros de que lo leáis.

Edición, traducción y estructura de la obra

Aparecen registradas 134 ediciones en español. Es evidente que hay donde elegir. Yo no he visto otras, pero sí puedo recomendaros esta. Es sencilla, sin florituras, pero buena. La traducción me ha gustado y lo ha puesto fácil. Siempre se agradece que puedas dedicarte a leer tranquilamente, sin tener que descifrar qué pone ahí.  No es una traducción actual, puesto que López-Morillas falleció en 1997, pero el registro recargado y arcaico del siglo XIX ayuda a que el texto no esté desfasado. Este traductor, también hispanista y profesor de literatura, dedicó sus últimos años a trasladar al español a los grandes de la literatura rusa: Tolstói, Chéjov, Dostoyevski y Turgénev. Aquí podéis encontrar más información.

La obra está compuesta de ocho partes, divididas en capítulos que no superan las tres páginas. Esto influye en que, a pesar de la longitud del libro, se avance muy rápido. Al menos a mí, me ha parecido ágil. Esta edición tiene además un listado con todos los personajes que aparecen y una nota sobre su pronunciación. Un detalle que debe valorarse.

Opinión

Primero me gustaría aclarar que, aunque es una historia de sobra conocida, no quiero hacer esta reseña con datos concretos o alusiones que puedan estropeársela a quien no la haya leído. Así que hablaré de ella de la forma más general posible. Sin embargo puede que, sin darme cuenta, comente algo específico de la trama. No quiero pillarme los dedos.

En la contraportada de esta edición dice: «reducir sin  embargo esta magnífica novela a tal anécdota [a la historia del adulterio de la protagonista], por importante que sea en ella, es no hacer justicia a unas páginas en las que late de forma verídica casi el entero registro de las pulsiones y pasiones humanas comunes a todos». Y no puedo estar más de acuerdo. Tengo la sensación de que esta historia está etiquetada como una historia de amor y pasión. Y no es que sea mentira, es que no es solo eso. El sentimiento amoroso aquí es una de las muchas cuestiones que el autor pone en una bandeja de plata para que lo mastiques, saborees y asimiles. Me parece muy injusto que esta genialidad se califique como un simple romance.

La novela pertenece al realismo, género que no es mi favorito pero valoro mucho. Sobre todo en esta ocasión, porque hay que ser muy buen escritor para enlazar todas esas descripciones exhaustivas (de absolutamente todo) y que el lector acabe viéndoles sentido. Y eso que a mí me han sobrado algunas páginas… Claro que aquí habrá muchas opiniones diferentes, pero creo que podríamos estar todos de acuerdo en que Anna Karenina, desde un punto de vista global, es un libro magnífico por el análisis íntegro que hace Tolstói de la sociedad.

Quizá por el hecho de compartir género, siglo o temática, la novela me ha recordado de principio a fin a Madame Bovary. A pesar de que hay veinte años de diferencia entre la publicación de ambas (la Bovary vio la luz como novela completa en 1857), el concepto base es el mismo: insatisfacción personal crónica, imposturas sociales y la búsqueda de una felicidad que cuando se alcanza… No quiero decir que sean idénticas, sino que se mueven en el mismo sentido. Desde mi punto de vista, la principal diferencia es que, mientras Flaubert se centra mucho más en la figura de Emma Bovary, sus sentimientos y anhelos, Tolstói pone su foco en la sociedad, el contexto que rodea a Anna. Esto sucede hasta tal punto que el personaje que da título a la novela no tiene el protagonismo esperado; comparte importancia con otra decena de personas de las que el lector acaba conociendo casi todo. Anna es la excusa para que se expanda toda la red. El autor los presenta del tirón, unos por aquí y otros por allí y, sin que te des cuenta, ya te has aprendido sus nombres y patronímicos (cosa que me parecía imposible al principio). Lo que más me ha gustado de este entramado de gente es que no hay héroes ni villanos, sino personas reales, con luces y sombras. No hay ninguno que esté idealizado. Entre ellos destaca Levin (o Lyovin, en algunas ediciones) como co-protagonista, junto a Anna. Hablemos de Levin. Este personaje ha sido, para mí, el protagonista indiscutible de la historia. Es el más complejo y el que está mejor construido. Me atrevo a decir que incluso mejor que la propia Anna. Aunque el autor intente llevar las historias de ambos de forma paralela, comparándolas indirectamente, yo he sentido que no ha conseguido un equilibrio. Porque Levin se alza por encima de todos. Como he dicho antes, no es que sea perfecto, de hecho he estado en desacuerdo con su pensamiento más de una vez, sino que es quien más le abre su mente al lector. Una mente que nunca para de cuestionar lo que le rodea. Duda de todo y eso me encanta. A todo lo impuesto le plantea preguntas. Sus incertidumbres me han hecho pensar sobre la vida, la muerte y la espiritualidad. Solo por eso ya me alegro de haber leído este libro. La única pega que le pongo a este personaje es que no me ha terminado de convencer su final.

Del personaje de Anna, no puedo decir mucho porque le quitaría la gracia a su evolución durante la historia. Es algo que debe descubrir el lector mientras avanza y sacar sus propias conclusiones. Solo quiero comentar que no he podido empatizar con ella en ningún momento de la historia. Me ha parecido irritante, egoísta y poco creíble. En resumen: me ha caído mal.

En cuanto al argumento, está muy bien trabajado. El autor le ha sacado todo el jugo posible al nudo. Hay por lo menos tres hilos narrativos principales que están relacionados entre sí por hermanos, cuñados, amigos, compañeros de trabajo… Una construcción inmensa. Además hay que destacar que la trama, a pesar de ser tan compleja, no tiene una sola laguna. Hasta lo más nimio encaja al final. Lo más importante de esta sociedad que nos presenta Tolstói son sus pensamientos, sus formas de entender cómo funciona el mundo, la importancia que le da cada uno a cada cosa. Ha habido veces que, después de leer casi tres páginas en las que se describía, por ejemplo, un día de caza aparentemente sin sentido, de repente los personajes se sientan a descansar y tienen una conversación trascendental sobre los derechos de la mujer en el matrimonio. O sobre las diferencias de privilegios entre las clases sociales o sobre religión. Por eso digo que este libro hay que valorarlo de forma global, desde arriba. Una vez leído te das cuenta de lo grande que es.  

En definitiva, no voy a decir que es una lectura fácil, porque es densa y, sobre todo, reflexiva. Pero tampoco puedo terminar la reseña sin recomendarlo. Dadle una oportunidad, que no os asuste su cantidad de páginas. Leedlo poco a poco o, como yo, con más gente para poder comentarlo. Merece mucho la pena.

Reseñas de traducciones LV – «El libro de la Luna»

Fatoumata Kébé, El libro de la Luna (La lune est un roman); traducción del francés realizada por Regina López Muñoz, Barcelona, Blackie Books, 2020, (colección), 183 pp., ISBN 978-84-18187-15-5

Al inicio de El libro de la Luna se describe a su autora como «la promesa más brillante de la astronomía francesa». Fatoumata Kébé es astrofísica, astrónoma y educadora, con vocación desde los ocho años. Lleva a cabo una importante labor divulgadora en Francia y África y ahora, gracias a la publicación y traducción de este libro, en muchas más partes del mundo. Defiende el papel de la mujer en el mundo de la astronomía y la concienciación para proteger el medio ambiente. Además de llevar casi toda su vida estudiando la Luna, sus investigaciones se han centrado en la contaminación del espacio.

Argumento

La Luna merece que alguien cuente su historia, pues lleva milenios inspirando novelas, poemas, canciones. Eso defiende Fatoumata Kébé, la astrónoma y astrofísica que ha dedicado su vida a estudiarla. Por eso este bellísimo homenaje a la Luna, a su cosmogonía. Cuando llegamos, la Luna ya está ahí arriba y sin embargo sigue siendo uno de los grandes misterios del universo. ¿Qué secreto esconden sus cráteres? ¿Cómo influye en las mareas, en los sentimientos humanos? ¿Cuántas vidas se cobró el oscuro pasado en su nombre? ¿Y el presente, empezando por la famosa perrita Laika? ¿Qué sería de nosotros sin la Luna?

Edición, traducción y estructura de la obra

Es de tapa dura, con unas guardas que podrías estar mirando durante horas. Pueden elegirse dos ediciones, una con la imagen de la Luna llena en la cubierta y otra con la Luna creciente. Yo tengo la de la Luna llena. De verdad que la edición es preciosa. La separación entre temas, dentro de los capítulos, se hace con dibujos de lunas pequeñitas El libro consta de un índice, siete partes y la conclusión. Cada parte se divide, a su vez, en capítulos (57 en total). En la primera página, tiene una ilustración de las trayectorias de la Luna y la tierra alrededor del sol, que sirve de apoyo en varias ocasiones durante la lectura.

La traducción me ha parecido buena. Tiene un registro formal y, a pesar de tener un vocabulario a veces complejo, se lee de manera fácil y fluida. Regina López Muñoz, la traductora, es graduada en Traducción por la Universidad de Málaga y especializada en Traducción Editorial. Me alegra saber que paseé por los mismos pasillos universitarios por los que lo hizo una buena traductora. Regina traslada al castellano textos del inglés, del francés y del italiano. No he leído más traducciones suyas, pero estaría encantada de hacerlo, porque esta me ha gustado mucho. Otros de los autores que ha traducido son Rosamond Lehmann, Charles Simmons, Jane Mai o Edna O’Brien.

Opinión

El subtítulo del libro es «historia, mitos y leyendas» y creo que lo resume a la perfección. Es la mezcla perfecta entre esos tres conceptos. Al principio puede parecer que tiene demasiada información y la parte histórica puede ser abrumadora, por la cantidad de nombres que contiene. Pero el avance de la lectura va haciéndose cada vez más fluido. La verdad es que yo no esperaba un libro tan completo. Se nota que está escrito por unas manos expertas y conocedoras de la materia. Fatoumata explica sin esfuerzo temas como la creación de la Luna, sus fases, los años de vida del sol o los eclipses. Los capítulos referidos a esto último son los más técnicos, por la cantidad de términos especializados que utiliza la autora. Sin embargo, se comprenden sin dificultad gracias al dibujo esquematizado que hay en la primera página. Estoy segura de que es un libro al que recurriré en más ocasiones, a modo de manual de consulta. Enlaza mitología con teorías científicas de una forma magistral. Además, el ensayo está muy bien documentado. En las diez primeras páginas ya se percibe toda la investigación que hay detrás.

La última parte del libro está dedicada a relatar la conquista de la Luna por parte del hombre, desde la Guerra Fría hasta hoy. Todas las misiones, tripulaciones, logros y desastres que llevaron a Neil Armstrong a caminar por nuestro satélite. También nos habla de manera breve de las conspiraciones que surgieron alrededor de la hazaña del Apolo XI y que todavía siguen dando vueltas por ahí. Además, Fatoumata Kébé nos comparte, en las páginas finales, su sueño. Solo os puedo decir que ojalá algún día yo pueda estar pegada al televisor, como lo hicieron muchas personas en 1969, viendo cómo llega a la Luna la cápsula en cuyo interior se encuentra la primera mujer que caminará sobre ella.

Desde mi punto de vista, el libro tiene un sobresaliente. Ha sido todo un acierto leerlo. A mí, que soy una enamorada de la «diosa del tiempo», me ha hecho interesarme todavía más por el tema. Me ha resuelto dudas que ni siquiera me planteaba y he aprendido una gran cantidad de datos curiosos. Lo recomiendo, sobre todo, para los amantes de la Luna. Pero también para los que se muevan por el interés de conocer sus peculiaridades. No tiene desperdicio.

Reseñas de traducciones LIV – «Parentesco»

Octavia E. Butler, Parentesco (Kindred); traducción del inglés realizada por Amelia Pérez de Villar, Madrid, Capitán Swing, 2018, 319 pp., ISBN 978-84-947408-6-2

Parentesco, publicada en 1979, fue la obra que permitió a Octavia Butler (1947-2006) vivir de la escritura. Su primera novela fue Patternmaster (1976) y le siguieron Mind of my mind (1977), Survivor (1978) y Wild Seed (1980). Otras de sus obras conocidas son Hijo de sangre y la serie Parábolas, cuya primera parte es La parábola del sembrador, que va a ser publicada por Capitán Swing el mes que viene.

Octavia Butler estudió en la Universidad de California y fue profesora de Artes en el Pasadena Community College. A día de hoy, es conocida como «La gran dama de la ciencia ficción». En Parentesco, trata el tema de la violencia y la esclavitud en EE.UU durante el siglo XIX.

Argumento

Cuenta la historia de Dana, una joven negra que de repente e inexplicablemente es transportada desde su hogar en la California de la década de 1970 hasta la guerra civil. Mientras viaja en el tiempo entre ambos mundos, uno en el que es una mujer libre y otro en el que forma parte de su propia y complicada historia familiar en una plantación del sur, se enreda aterradoramente en la vida de Rufus, un conflictivo esclavista que es a la vez un antepasado de Dana, y en las vidas de muchas personas que están esclavizadas por él.

Edición, traducción y estructura de la obra

La estructura externa del libro se compone del índice, el prólogo, seis capítulos y el epílogo. Los capítulos son larguísimos, pero están subdivididos en varias partes, por lo que eso y el buen tamaño de la letra lo compensan. También tengo que decir que la edición es muy bonita; la cubierta es con relieve y las guardas, preciosas.

En cuanto a la traducción, corre a cargo de Amelia Pérez de Villar, traductora, escritora y colaboradora en revistas con artículos sobre traducción y literatura. Os dejo el enlace de una entrada en el blog Bestia Lectora, donde podéis encontrar más información sobre ella. En el texto que ha conseguido en español no caben muchos reproches. Un par de erratas cazadas y un laísmo escurridizo que, en realidad, es gramaticalmente correcto. Por lo demás, me ha gustado. Sí que he notado que en el lenguaje vulgar se abusa de «mierda» y de los conocidos «¡demonios!» y «¡diablos!». Llevaba tiempo sin toparme con estas dos últimas expresiones y cada vez que las veo pienso lo mismo: ¿Cómo es posible que nos hayamos acostumbrado a estos calcos que todo el mundo lee como si nada, pero que nadie usa al hablar? Nadie en España se enfada y grita «¡diablos!». Y si hay alguien, quiero conocerlo, por favor. Me limito a España porque, además de saber más o menos cómo habla la gente de aquí, creo que nuestro español no está tan en contacto con el inglés como el español de América Latina y, por lo tanto, tenemos menos calcos orales. Por eso no me arriesgo a hablar del español en general. Me resulta gracioso, porque a veces ni siquiera nos lo planteamos. En nuestra lengua hay significados más allá de estas dos expresiones. Sin ir más lejos, nuestro «joder», aunque creo que es un localismo y no serviría para traducciones «neutras». Sé que me enrollo mucho con esto, pero es que el tema de la autocensura en la traducción me resulta muy interesante. Cómo la traductora o la editorial suavizan (a veces sin querer) el impacto del lenguaje vulgar en la versión española, con los calcos como resultado. Por no poner una palabrota, crean expresiones en español que no son reales.

Opinión

La historia es brutal en todos los sentidos de la palabra. Tanto por su grandiosidad como por la violencia que recoge. La idea me parece original y está muy bien hilada. El conjunto de saltos temporales consiguió que, cuando cerré libro, me quedara confusa; tuve que repasar mentalmente todo para saber cuánto tiempo había pasado realmente en la historia. Esa característica me ha encantado.

A través de los ojos de Dana, una mujer del siglo XX, conocemos en primera persona la esclavitud de Estados Unidos del siglo XIX. Ya solo por la trama central, es un libro que debería leer todo el mundo. Solamente para ponernos en la piel de esas personas y darnos cuenta de, como dice la propia Dana, «lo rápido que se hace un esclavo». Del miedo, el abuso, la sumisión. El libro te obliga a plantearte las situaciones que te pone delante. ¿Qué harías tú? ¿Te comportarías de esta o de aquella manera? Merece la pena pasar por todas las escenas duras que presencia Dana (y tú con ella) si, al final, consigues entender a esas personas aunque solo sea durante un minuto. Comprender por lo que tenían que pasar. 

La única ciencia ficción que yo había leído hasta ahora tenía que ver con extraterrestres. Por lo que me costó entrar en esta dinámica de viajes en el tiempo. Sin embargo, una vez dentro, no quería salir. El libro engancha una barbaridad y aun después de haberlo terminado continúo pensando en Dana, Rufus, Alice… Qué bien lo hace Octavia Butler a la hora de presentar personajes. Gracias a las vivencias de la protagonista llegamos a conocerlos a todos, incluso más que a ella misma. He sufrido con ellos y me he angustiado con sus dilemas. No hay héroes ni villanos, sino personajes creíbles, contextualizados en la época en la que vivían. Todos tienen defectos y actitudes censurables.

Si queréis leer una obra que profundiza en el racismo y la esclavitud, os recomiendo Parentesco. Seguro que hay muchas más (es mi primer contacto con el tema), pero esta tenéis que leerla. Ahora necesito leer todo lo que haya escrito Butler.

Reseñas de traducciones LII – «Mendel el de los libros»

Stefan Zweig, Mendel el de los libros (Buchmendel); traducción del alemán realizada por Berta Vias Mahou, Barcelona, Acantilado, 2009, (Cuadernos), 57 pp., ISBN 978-84-96834-90-3

Vuelvo a reseñar otra obra breve del genio Zweig. Si queréis saber algo más de él, en las publicaciones anteriores os dejo algunos datos. Aquí tenéis el enlace directo a las reseñas de Carta de una desconocida y de Américo Vespucio, relato de un error histórico. El relato de Mendel el de los libros fue escrito y publicado, en 1929, en una especie de antología con otros cuentos, que el autor nombró Caleidoscopio.

Argumento

Narra la trágica historia de un excéntrico librero de viejo que pasa sus días sentado siempre a la misma mesa en uno de los muchos cafés de la ciudad de Viena. Con su memoria enciclopédica, el inmigrante judío ruso es tolerado, querido y admirado por su culta clientela. Sin embargo, en 1915 es arrestado y acusado de colaborar con los enemigos. Un relato sobe la exclusión en la Europa de la primera mitad del siglo XX.

Edición, traducción y estructura de la obra

La edición es exquisita. Es el primero que tengo de la colección de Cuadernos y es bastante más pequeño que los demás. Pero el tamaño es la única diferencia. El resto (estilo de cubierta, textura del papel…) es igual. En esta ocasión, la traducción está firmada por Berta Vias Mahou, licenciada en Geografía e Historia Antigua, que ha traducido también a Ödön von Horváth, Schnitzler, Joseph Roth y Goethe. Además, según la página web de Acantilado, es autora de obras como La imagen de la mujer en la literatura o Ladera norte. De la traducción no tengo queja alguna. Como comenté en la reseña de Carta de una desconocida (traducida por otra persona) he conseguido ver la pluma del Zweig que me conquistó con su fluidez y elegancia.

Opinión

El relato tiene menos de 60 páginas así que no quiero estropeároslo con una reseña demasiado larga. Solo voy a decir que es una historia superficial y triste. Superficial no en el mal sentido de la palabra, sino referido al hecho de que el autor no ahonda en la trama ni en los personajes, sino que traza unas cuantas líneas a modo de boceto, con las que consigue crear una historia. Me parece increíble. En cuanto a lo de triste, qué puedo decir de esto. Creo que Zweig utiliza al protagonista como una metáfora de las consecuencias que tuvo la Primera Guerra Mundial. A mí ha conseguido encogerme el corazón y trasmitirme ese sentimiento de nostalgia con el que comienza el narrador.

Dejando claro que me ha gustado mucho, debo decir que no es la mejor de las obras que he leído hasta ahora del autor, quizá porque me ha sabido a poco. Me habría gustado conocer más del pasado de Mendel, de cómo fue su vida antes del café Gluck y también de la buena señora Sporschil. Pero ahí está la maestría de Stefan Zweig. Monta una historia sencilla, con cuatro datos y la cuenta de tal manera que deja al lector con ganas de más. Recomiendo Mendel el de los libros sin ninguna duda. A cualquier lector de cualquier género.

Reseñas de traducciones LI – Leo a la Brontë que me faltaba

Anne Brontë, Agnes Grey (Agnes Grey); traducción del inglés realizada por Javier Blanco Urgoiti, Barcelona, Austral, 2020, (Austral Singular), 305 pp., ISBN 978-84-08-22346-7

Agnes Grey fue la primera novela de Anne Brontë (1820-1849), la menor de las tres hermanas escritoras. Fue publicada en 1847 y, al año siguiente, salió a la luz su segunda obra: La inquilina de Wildfell Hall. Antes de sus novelas, había publicado un poemario junto a sus hermanas. En Agnes Grey nos cuenta cómo es la vida de una institutriz, hija de un párroco, que tiene que aprender a desenvolverse en el mundo cuando su familia cae en la  pobreza. Puesto Anne trabajó como institutriz y también era la hija de un párroco, se dice que la novela es autobiográfica.

Argumento

«Qué delicioso que sería convertirme en institutriz, salir al mundo, empezar una nueva vida, tomar mis propias decisiones, desarrollar las facultades que tenía sin usar, probar las capacidades que ten­go y que no conozco, ganarme mi propio salario. No importaba lo que dijeran los demás, yo me veía perfecta­mente capacitada para la tarea».

Edición, traducción y estructura de la obra

Es el primer libro que tengo de esta colección de Austral y repetiré seguro. Sus ediciones son siempre buenas y económicas. Esta, además, es bonita. Contiene una pequeña biografía, la obra (dividida en 25 capítulos) y un índice final. La traducción está firmada por Javier Blanco, traductor de algunas obras de Lovecraft y relatos de terror, por lo que he podido ver. La traducción está bien e incluso tiene algunas notas aclaratorias que ayudan a entender los términos en francés que aparecen en el original o la omisión de los topónimos. Pero le pongo una pega: para mi gusto tiene demasiados adverbios terminados en –mente. Esta vez, he tenido acceso al original gracias a la biblioteca y he podido consultarlo cuando leía algo que me resultaba llamativo. Y creo que existen alternativas para reducir algunos de esos adverbios y no cargar tanto el texto. Otra de las cosas que me ha llamado la atención ha sido la diferenciación de acentos para distinguir a personas de distintas clases sociales. No me lo había encontrado todavía en ninguna obra de este siglo y me ha parecido curioso. Sí que lo vi en Drácula, pero Stoker lo empleaba para caracterizar a personajes de zonas geográficas concretas, no para marcar la clase social a la que pertenecían. La solución en español no me ha parecido mal, aunque no termina de convencerme que en la literatura casi todos los acentos traducidos de personajes de clase baja acaben pareciéndose al andaluz.

Opinión

No puedo evitar comparar la obra de Anne con la de sus hermanas, aunque no debería porque las tres me parecen buenas escritoras, con un don natural. He leído una novela de cada una y esta me parece más comedida que las otras, en cuanto a la intensidad de la trama y lo retorcido de sus personajes.

Es una historia más sencilla y lineal. Aún así, me he sentido identificada con algunos pensamientos y sentimientos de Agnes, sobre todo con los de arraigo respecto a su hogar y su familia. He podido sentir su tristeza al abandonar el lugar donde creció y al alejarse de sus seres queridos para emprender una vida nueva y ganarse el pan. Me han gustado sus opiniones sobre la gente nueva que conoce, sin embargo habría preferido que fuera más coherente y actuara en consecuencia. Porque hay una gran diferencia entre lo que opina Agnes y lo que hace. Es sumisa y aguanta humillaciones de sus superiores y alumnos, sobre todo de Rosalie, el personaje que más he odiado de la novela.

La religión tiene mucho peso en esta obra, con sermones que ocupan más de lo que me gustaría, pero me ha regalado un par de buenas reflexiones. También existe una fuerte crítica social, sin ningún tipo de disimulo. Agnes censura la frivolidad, superficialidad y falsedad de las familias para las que trabaja, así como la poca empatía que tienen. Porque de eso le sobra a nuestra protagonista: no puede evitar ponerse en el lugar de las personas y animales más desfavorecidos. El final, por su parte, me ha parecido predecible pero no puedo negar que me ha dejado satisfecha.

Dicen que es la obra más floja de Anne, así que si he disfrutado esta, creo que me encantará su segunda novela.

Reseñas de traducciones L – Reencuentro con Stefan Zweig

Stefan Zweig, Carta de una desconocida (Brief einer Unbekannten); traducción del alemán realizada por Berta Conill, Barcelona, Acantilado, 2002, (Narrativa), 65 pp., ISBN 978-84-95359-47-6

Ya he hablado de Zweig en la reseña de la biografía de Américo Vespucio. Así que os dejo el enlace aquí, por si queréis saber un poco más de este ensayista, novelista y biógrafo.

Argumento

«Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora».

Edición, traducción y estructura de la obra

Las ediciones de Acantilado son muy buenas, tanto por la estética como por la calidad de sus textos. Cubiertas que siguen la misma línea de sus colecciones, minimalistas y evocadoras. Nada más tocar el libro, notas que es de calidad.

La obra es epistolar, no tiene capítulos. Aparecen dos hilos narrativos: el del escritor que recibe la carta, narrado de manera omnisciente; y el de la propia carta, en primera persona y con saltos entre el pasado y el presente. No he podido comprobar el original, pero la traducción me ha recordado al Zweig que conocí con la historia de Vespucio y con Novela de ajedrez, así que Berta Conill ha mantenido el registro y el estilo del autor. Conill no se dedica únicamente a la traducción, sino que es psicóloga clínica, directora del Centre SOM y profesora en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su rama traductora se debe a que es trilingüe: habla catalán, castellano y alemán.

Opinión

El hecho de que la traductora sea psicóloga me parece muy acertado para la clase de historia que nos encontramos aquí. No llega a 70 páginas, así que tampoco puedo comentar mucho sin desvelar toda la trama, pero me ha parecido el relato de una obsesión. Quizá haya gente que lo ha interpretado como una historia de amor. Yo no lo he sentido así en ningún momento. La monomanía (he aprendido esta palabra mientras investigaba sobre el libro) de la desconocida roza lo enfermizo.

Este halo perturbador me ha mantenido enganchada desde la primera página. Necesitaba saber qué pensaba el protagonista después de leer la carta. Y debo decir que su actitud me ha dejado todavía más a cuadros que la propia historia. Me ha fascinado y trastornado a partes iguales, porque Zweig consigue que parezca que eres tú quien ha recibido la carta. Se trasmiten de una forma increíble unos sentimientos muy siniestros. Qué historia tan bien contada. No esperaba algo así y ha merecido la pena emplear mi tarde domingo en ella.

Recomendadísimo.

Reseñas de traducciones XLIX – «Blue»

Danielle Steel, Blue (Blue); traducción del inglés realizada por Inés Belaustegui Trías, Barcelona, Plaza Janés, 2017, 315 pp., ISBN 978-84-01-01970-8

Danielle Steel (Nueva York, 1947) es, a sus 73 años, una auténtica superventas. Publica en Estados Unidos, pero sus libros se han llevado a más de setenta países. Destaca, sobre todo por sus novelas románticas. Publicó su primera obra en 1973, aunque la escribió cuando tenía 18 años. Estudió en el Liceo Francés de Nueva York y habla cuatro idiomas. Algunas de sus obras más conocidas son La promesa, El anillo, Secretos, La boda, El beso… Es una lista infinita. Si os gusta la novela romántica, imagino que la conocíais. Yo nunca había leído nada de ella hasta que me topé con Blue.

Argumento

Ginny Carter era una periodista famosa, una mujer realizada y feliz y, por encima de todo, la madre orgullosa de un niño de tres años. Hoy es la única superviviente de un accidente que le destrozó la vida. Ginny dejó el trabajo, se alejó de sus amigos y lo vendió todo para viajar a los lugares más peligrosos del planeta, y ayudar a  mujeres y niños víctimas silenciosas de la guerra.

Durante el aniversario de aquel trágico accidente, Ginny conoce a Blue Williams, un chico de trece años que vive en la calle. La mujer logra acercarse al chaval y, poco a poco, surge el cariño, la complicidad y la sensación de amparo que ambos han perdido. Blue le ofrece a Ginny una mezcla de ingenuidad y sabiduría y ella, respeto, hasta que un nuevo revés ensombrece sus esperanzas en el futuro.

Edición, traducción y estructura de la obra

La edición es en tapa blanda pero de las resistentes, con solapas. En cuanto vi la cubierta, me recordó a navidad, por la nieve y las letras en rojo. Por dentro es muy sencillo, con letra grande y compuesto por 20 capítulos. Para mi gusto son demasiado largos; se trata del típico libro con el que no sabes dónde parar de leer, porque tienes que irte y para terminar el capítulo quedan cinco páginas.

La traducción corre a cargo de Inés Belaustegui, una intérprete de conferencias y traductora de inglés, francés y catalán, cuya profesionalidad se ve reflejada en este libro. Además de novelas, traduce textos técnicos de muchos ámbitos. No he tenido acceso al texto original completo, pero por el fragmento que he leído, Belaustegui ha sabido mantener las frases largas y cargadas de adjetivos de Danielle Steel. A mí la narración se me ha hecho un poco pesada, porque se utilizan párrafos enteros para describir un hecho concreto. Pero eso no quiere decir que la traducción no sea fiel. Al contrario.

Opinión

Vengo de leer Patria, un libro tan intenso y con una narración tan absorbente, que Blue me ha dejado indiferente. Es imposible comparar, puesto que son libros distintos y cada uno es bueno a su manera. Con esto no me refiero a que la historia sea superficial. De hecho también remueve sentimientos. Sin embargo, somos el resultado de los libros que leemos y no podemos evitar que nos influyan a la hora de opinar en nuestras siguientes lecturas.

Blue es una novela tierna y fácil. Como he comentado sobre la portada, desde el principio me recordó a la típica película de navidad (empieza ambientada en esa época). También es entretenida. Se lee rápido, aunque la manera de escribir de la autora no sea muy fluida. En resumen, es una historia bonita que, a pesar del nudo, no tiene muchas complicaciones. La recomiendo para cuando quieres leer sin pensar mucho y dejarte llevar por una novela sencilla.

Por otro lado, mientras leía, sentía que se repetía constantemente la historia sobre el pasado de la protagonista y todo lo que había sufrido. Eso queda claro en las primeras páginas y no veo necesario que se recuerde en cada capítulo. Creo que es un intento de que la trama sea más dolorosa de lo que ha resultado ser. O quizá la autora no ha sabido trasmitir el sufrimiento de Ginny. Al menos a mí, no me ha llegado. Tampoco es que yo haya encajado con su personalidad. Me parece muy bien que lo esté pasando mal, pero ¿qué tiene que ver eso con que no vayas a ver a tu padre enfermo? No he entendido ni su forma de ser ni tampoco la de su hermana, Becky. Una auténtica ama de casa (como no se cansa de repetir la voz narrativa) con tres hijos, que además se encarga sola de cuidar a su padre. Y no se enfada con su hermana. Los pocos reproches que le hace acaban en el aire, como si nada. En cuanto a la trama con Blue, tanto Ginny como él se encariñan en cinco minutos. Se supone que es un niño con un pasado malo, que no quiere tratos con nadie, pero crea un lazo fortísimo con Ginny en nada de tiempo.

Esas cosas, junto a ciertos valores rancios que se dejan entrever, son las que han hecho que este libro no me encante. Me ha gustado, sí. Y lo recomiendo porque, como he dicho, es una historia sencilla y entrañable. Pero sin más. Igual que me pasa con las películas de navidad, me ha parecido una historia inverosímil y con un final predecible.

Reseñas de originales XXXVII – «Patria»

Fernando Aramburu, Patria; Barcelona, Tusquets, 2016, (Maxi), 646 pp., ISBN 978-84-9066-731-6

Patria, también conocida como «el fenómeno literario más destacado de los últimos años», es la última novela publicada hasta el momento por Fernando Aramburu (1959). El autor, además de novelas, también escribe poesía y ensayo. Estudió Filología Hispánica y desde mediados de los ochenta hasta 2009 fue profesor de español en Alemania. Después se ha dedicado por completo a la escritura. Otras de sus obras notables son Fuego con limón, Los ojos vacíos, Los peces de la amargura, El trompetista de Utopía o Años lentos. Pero sin duda ha sido con Patria con la que ha alcanzado el éxito y el reconocimiento mundial. La novela trata el tema del terrorismo de ETA y sus consecuencias. Ha sido traducida a una treintena de idiomas.

Argumento

El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos, tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, la historia incandescente de sus vidas antes y después de la muerte el Txato nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

Edición y estructura de la obra

La edición comienza con una breve biografía del autor, seguida del índice. Algo que se agradece en obras con tantas páginas. Se compone de 125 capítulos y un glosario con las palabras en euskera que aparecen a lo largo del libro. Este detalle me ha encantado, porque me gusta aprender palabas de otros idiomas y los glosarios me vuelven loca de amor. Una de las mejores cosas de leer este libro ha sido que mi vocabulario vasco ha aumentado de manera considerable. El euskera siempre me ha parecido una lengua interesante, sobre todo por su origen.

Otro punto a favor del formato es la longitud de los capítulos. Ninguno supera las tres carillas. Esto hace que avances por la historia a paso ligero y, si tienes una tarde libre, te plantas en la mitad del libro sin haberte dado cuenta. En cuanto a la estética, la edición es sencilla; los inicios de capítulo, simples y el tamaño de la letra es bueno.

Opinión

Lo he pasado mal con este libro. Lo sabía antes de leerlo y por eso era reticente a hacerlo. No me gusta leer libros de guerras ni conflictos armados porque me afectan mucho. Pero tampoco quería perderme esa obra a la que casi todos tildaban de maravillosa. Debo decir que, en mi opinión, no se equivocan. La novela es muy buena. Y también es dura. Se describen atentados, torturas y sentimientos tan profundos que te arrastran como lector. Es un libro que absorbe, tanto por el ritmo narrativo como por la trama. Como Bittori, yo también necesitaba saber qué había pasado con el Txato.

Otra cosa que me ha gustado es que Aramburu utiliza un narrador muy peculiar. Al principio me costó trabajo entrar en su «corriente de palabras» (no sé describirlo de otra manera), pero después de unas cuantas páginas me acostumbré y me atrapó. Es un narrador testigo, pero no juez. Omnipresente, pero que a la vez mezcla flujos de pensamiento de todos los personajes. Está describiendo un acontecimiento y, de repente, introduce el pensamiento del protagonista del momento. Parece un lío, pero para mí ha sido brillante. Es muy difícil conseguir que una estructura así funcione y tenga sentido. Por otro lado, se presentan los hechos tal cual y el lector juzga según su opinión. Las pocas críticas negativas que tiene el libro lo acusan de parcial, pero en mi humilde opinión pienso que la historia intenta mostrar las dos caras del conflicto.

Patria no se centra en la base ideológica ni profundiza en temas políticos, sino que cuenta cómo dos familias amigas de toda la vida dejan de serlo cuando el terrorismo entra en sus vidas. Describe sus pensamientos, su sufrimiento y lo que cargan cada día sobre los hombros. Yo no he leído nada sobre el tema antes y los recuerdos que tengo sobre esta etapa del país son borrosos porque era pequeña, pero esta historia me ha servido mucho para forzarme a juzgar menos y pensar más. Me ha hecho entender comportamientos que quizá antes ni me había planteado y he podido imaginarme el dolor que dejan este tipo de conflictos.

Como punto negativo, me han sobrado capítulos. Algunos me han parecido totalmente de relleno. Creo que el autor podría haber prescindido de ciertos escarceos amorosos de los personajes, que personalmente no me han aportado nada, ni para la trama principal ni para conocer más al personaje en sí. Por lo menos a mí. Quizá esas páginas podrían haberse aprovechado para profundizar un poco más en el proceso de ruptura de las familias protagonistas, que se me ha quedado un pelín cojo. Tampoco ha terminado de convencerme el final. Demasiado precipitado; peca de lo mismo que la historia de la enemistad de las familias: poca explicación. Tan simple y sencillo que no me cuadra con todo lo anterior. Son dos puntos demasiado importantes en la novela como para que se cuenten en pocas páginas.

Finalmente, ¿recomiendo el libro? Sin duda alguna.

Reseñas de originales XXXVI – Antología de Fray Luis de León

Fray Luis de León, Poesías; Barcelona, Planeta, 1982, (Biblioteca del estudiante), 175, ISBN 84-7551-010-8

Fray Luis de León (1527-1591) es uno de los poetas más reconocidos del Renacimiento en la literatura española. Además de religioso, fue teólogo y humanista. En la introducción de esta edición se explica que, desde que ingresó en la orden de los agustinos, comenzó a formarse para ser profesor en la Universidad. Estudió Filosofía, Leyes, Gramática, Lógica, Medicina y Teología. En 1572 fue encarcelado por la Inquisición, durante casi cinco años, por haber traducido al castellano el «Cantar de los cantares», ya que estaba prohibido trasladar los textos sagrados a una lengua romance. Este acontecimiento marcó de manera notable sus composiciones poéticas. Como Garcilaso, fue un gran defensor de la lengua castellana, cuando esta todavía estaba en proceso de formación. Se enfrentó a quienes se oponían a que se utilizara como lengua literaria y afirmaba que «las palabras no son graves por ser latinas, sino por ser dichas como a la gravedad le conviene, o sean españolas o sean francesas». Creo que este hombre me caería bien. Las hegemonías lingüísticas nunca me han gustado e imponer el latín sobre todas esas lenguas que estaban naciendo solo fue un acto más de cabezonería humana.

Edición y estructura de la obra

Es una edición completa y cuidada. Tiene un prólogo, a modo de introducción, y tres partes en las que se diferencian las poesías originales, la traducción de las Églogas de Virgilio y la traducción de los Cantares de Salomón. La parte introductoria está escrita por José Eladio Peláez y debo darle la enhorabuena, porque ha conseguido contextualizar la obra de fray Luis sin utilizar tecnicismos complicados ni extenderse demasiado. Me ha gustado porque resume su vida y su obra en poco más de dos páginas. El resto de la antología está llena de notas a pie de página que ayudan mucho a comprender el castellano antiguo y el trasfondo de cada poema.

Opinión

Después de leer los amores frustrados de Garcilaso de la Vega, me ha sorprendido gratamente el peso filosófico de este conjunto de poesías. No esperaba ese tono tan reflexivo y existencialista. Confieso que, por venir de un fraile, yo pensaba que la obra iba a estar plagada de referencias religiosas y de Dios. Y en realidad lo está, pero no en un sentido adoctrinador, sino más bien espiritual. Fray Luis le da vueltas al materialismo terrenal, al cuerpo como «cárcel del alma» y otros conceptos interesantes. Mis prejuicios me la han jugado.

Otro aspecto que trata y que me ha gustado mucho es su opinión de la traducción. Ya he dejado pistas en la introducción de la reseña, pero es necesario recalcar lo a favor que estaba de la traducción del latín a ese castellano primitivo. Promovía su uso y su evolución. Sin embargo, no es considerado un buen traductor, como se puede leer en el prólogo de las traducciones que hizo de las Églogas, puesto que añade al texto su interpretación personal. Y digamos que castellanizaba demasiado los poemas originales.

Yo no he leído ninguna otra traducción de Virgilio, así que no puedo comparar, pero sus églogas me han parecido repetitivas. En cuanto al «Cantar de los cantares» ya lo conocía y solo me atraía leer esta versión por la historia que lo acompaña: el enjuiciamiento de fray Luis, su entrada en la cárcel y el robo del manuscrito aprovechando el incendio de la prisión. Una auténtica película de acción. Para terminar, si tuviera que elegir entre los poemas originales de fray Luis y los que tradujo, me quedo sin duda con los que escribió él, porque me transmiten mucho más.