Reseñas de traducciones XLVII – Conozco la verdad sobre Frankestein

Mary Shelley, Frankestein, o el moderno Prometeo (Frankestein, or the Modern Prometheus); traducción del inglés realizada por José C. Vales, Barcelona, Austral, 2014, 282 pp., ISBN 978-84-670-3949-8

Frankestein es sin duda la novela más conocida de Mary W. Shelley (1797-1851) y ella es, con menos dudas todavía, una de las autoras más influyentes de la literatura inglesa. Esta novela gótica cargada de aportes filosóficos es más compleja de lo que nos han querido vender sus adaptaciones posteriores del cine y la televisión. Además de esta obra maestra, Shelley escribió otras como Perkin Warbeck o El último hombre.

A continuación, comparto una de las frases que más me han gustado.

 «A menudo me preguntaba: ¿dónde residirá el principio de la vida? Era una pregunta atrevida y siempre se había considerado un misterio. Sin embargo, ¿cuántas cosas podríamos descubrir si la cobardía o el desinterés no entorpecieran nuestras investigaciones?».

Argumento

En el desapacible verano de 1816, cerca de Ginebra, un grupo de viajeros ingleses entretenía las lluviosas tardes alpinas leyendo relatos de terror en la villa Diodati. Se entregaron a un juego literario: idear el cuento más espantoso que se pudiera imaginar. Ninguno logró completar un buen relato, salvo Mary Shelley. Esta es la historia de un soberbio científico y su monstruosa creación.

Edición, traducción y estructura de la obra

Está dividida en dos partes, con un total de 33 capítulos. En cada parte, el contador empieza de nuevo, por lo que la primera tiene 15 capítulos y la segunda, 18. Son divisiones cortas y pasas de una a otra sin darte cuenta. Además, la edición contiene una breve biografía y una introducción, donde el lector puede conocer con más profundidad el contexto en el que se escribió la obra y el periplo de sus ediciones. Existen tres versiones diferentes de Frankestein, que varían sobre todo en la división de los capítulos. Esta corresponde al primer borrador de Mary Shelley, a la obra primitiva, anterior a las correcciones editoriales y de Percy B. Shelley.

Austral siempre tiene ediciones sencillas, buenas y asequibles. La recomiendo para los clásicos, porque las traducciones que he leído hasta ahora han sido muy acertadas. En esta ocasión, salvo un par de errores ortotipográficos que no afectan demasiado a la lectura, el texto es impecable. De la mano de José C. Vales acompañaremos a Victor Frankestein en la narración de su relato. Ha mantenido el tono y el registro, así como la fluidez de Mary Shelley. Se lee con una facilidad increíble para ser un clásico del XIX. Este traductor, que además es escritor, redactor y editor, se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Salamanca. Os dejo el enlace a su web, para que conozcáis otros de sus trabajos.

Opinión

Empiezo esta reseña recalcando lo equivocada que estaba con respecto a esta historia y su protagonista. Pensaba que iba a ser totalmente diferente. Sin embargo, me he encontrado con un tratado filosófico sobre la muerte, la religión y la moral que tiene cientos de análisis diferentes. Estoy segura de que si volviera a leerlo, sacaría otras conclusiones. Lo he leído en el club de lectura y la experiencia ha sido todavía más enriquecedora.

Me ha gustado mucho la narración enmarcada, que tampoco me esperaba, presentada por Shelley. La autora nos cuenta la historia de un navegante, que cuenta la historia de un invitado a su barco, que a su vez cuenta la historia de un monstruo. Magnífico. Está perfectamente hilado y se pueden observar diferencias de ritmo, bastante notables, en las distintas historias. Si tenemos en cuenta el carácter reflexivo de la obra, creo que esta última característica es premeditada. Cuando la escritora se detiene un poco más para relatar una de las historias, está dándole más importancia que a las demás; quiere que el lector conozca todos los detalles, se ponga en la piel del protagonista y saque sus propias conclusiones.

He notado un gran paralelismo entre Victor y el ser que crea; en sus formas de pensar y actuar. También hay muchas referencias al cristianismo, tales como la creación de Adán, la desdicha del arcángel caído o la vanidad del hombre que pretende comportarse como Dios. La única pega que le pongo son las extensas descripciones de los lugares por los que pasa nuestro protagonista. La trama me tenía tan absorbida, tenía tantas ganas de saber qué pasaría, que los verdes paisajes, las imponentes montañas y los preciosos lagos me daban exactamente igual. Ese aspecto me sacaba de la lectura y, para mi gusto, la inmersión habría sido completa sin tantos detalles del entorno.

Podría estar dándole vueltas a este libro durante horas porque, como he escrito más arriba, puede analizarse desde muchos puntos de vista. Pero voy a parar aquí y a recomendaros su lectura. Me parece un libro que hay que leer al menos una vez en la vida y reflexionar sobre él. Estaré encantada de conocer vuestras impresiones.