Universo literario I – Deuda con los clásicos de la literatura española

Si miro mi estantería, veo distopía, novela histórica, fantasía, romance y hasta suspense. Sin embargo, apenas he leído libros que se consideren «clásicos» dentro de la literatura universal, dentro del canon nacional o internacional. Excepto algunos que leí porque eran lectura obligatoria en el colegio, los demás solo los conozco de oídas, de haberlos estudiado y saber que están ahí.

Así pues, considero que tengo una deuda pendiente con esos clásicos literarios que todo el mundo debería conocer, sobre todo los aficionados a la lectura. Por supuesto, las obras contemporáneas son estupendas y algunas, estoy segura, llegarán también a considerarse clásicos algún día. Pero creo que, para tener un criterio razonable a la hora de juzgar un libro, es muy necesario conocer las obras que han abierto el camino en el pasado. Además, me he dado cuenta de que, en ocasiones, no entiendo citas o alusiones a otras obras, dentro del libro que esté leyendo. Y considero que esa intertextualidad es algo fascinante y muy inteligente; no me gustaría perderme, o leer de pasada, frases que significan más de lo que parece a primera vista.

Para evitarme un sofoco de los grandes, he pensado que voy a dividir esos clásicos por países (o lenguas, más bien). Es decir, en primer lugar, voy a centrarme en las obras de la literatura española. Cuando acabe con ellos (a saber cuándo), me dedicaré a los clásicos de la literatura inglesa, luego alemana, italiana, francesa, etc. Una vez elegido el canon literario español, he seleccionado los clásicos por etapas, para intentar leer obras importantes de todas las épocas históricas. El esquema me ha quedado así:

Edad Media:

El cantar de Mío Cid, anónimo

El libro del buen amor, Arcipreste de Hita

Los milagros de Nuestra Señora, Berceo

El conde Lucanor, Don Juan Manuel

Transición al Renacimiento:

La celestina, Fernando de Rojas

Las coplas, Jorge Manrique

Renacimiento:

Amadís de Gaula, Rodríguez de Montalvo

Poesía, Garcilaso de la Vega

Poesía, Fray Luis de León

El lazarillo de Tormes, anónimo

Barroco:

Sonetos, Góngora

El teatro, Lope de Vega

Poesía y prosa, Quevedo

La vida es sueño, Calderón de la Barca

Ilustración y Neoclasicismo:

El sí de las niñas, Moratín

Cartas eruditas, Feijoo

Fábulas, Samaniego

Romanticismo:

Poesía, Rosalía de Castro

Artículos, Larra

Don Juan Tenorio, José Zorrilla

El estudiante de Salamanca, Espronceda

Realismo:

Pepita Jiménez, Juan Valera

Fortunata y Jacinta, Galdós

La regenta, Clarín

Naturalismo:

La cuestión palpitante, Emilia Pardo Bazán

La barraca, Blasco Ibáñez

Modernismo:

Rayuela, Julio Cortázar

La ciudad y los perros, Vargas Llosa

España invertebrada, Ortega y Gasset

La voz a ti debida, Pedro Salinas

Donde habite el olvido, Cernuda

Diálogos del conocimiento, Vicente Alexandre

Marinero en tierra, Alberti

La casa de Bernarda Alba, Lorca

Yerma, Lorca

Romancero gitano, Lorca

Posmodernismo:

El Aleph, Borges

Greguerías, Gómez de la Serna

Azul, Rubén Darío

San Manuel Bueno, mártir, Unamuno

El árbol de la ciencia, Pío Baroja

Castilla, Azorín

Soledades, Antonio Machado

Luces de bohemia, Valle-Inclán

Poesía, Manuel Machado

Literatura de posguerra:

Hijos de la ira, Dámaso Alonso

La familia de Pascual Duarte, Camilo José Cela

La colmena, Camilo José Cela

El camino, Delibes

Renovación literaria:

Tiempo de silencio, Luis Martín Santos

Como se puede observar, mi incultura en cuanto a los clásicos de la literatura española es bastante elevada. Me avergüenzo y quiero remediarlo. Por lo tanto, voy a intentar leer los que aparecen en esta lista, ya que son un resumen (me he saltado muchas obras) de las diferentes etapas. Algunas obras son ligeras y fáciles de leer, así que a lo mejor lo consigo antes de lo previsto. De todas formas, no voy a ponerme una fecha límite. Si alguien quiere darme su opinión o consejo sobre alguno de los libros que aparecen arriba, adelante. ¡Acepto recomendaciones!

Autores coetáneos I – Introducción a esta sección

Esta entrada es a modo de presentación de una nueva sección del blog. «Autores coetáneos» serán publicaciones mensuales, en las que hablaré sobre el contexto histórico, social y cultural de algunos autores conocidos, relacionándolos entre sí. Me explico: cuando estudiaba literatura y tenía que aprenderme nombres de escritores famosos y sus obras, no era consciente de que esas personas se movían en una sociedad en la que ocurrían muchas más cosas que, a su vez, los influenciaban a ellos y a sus obras. Incluso, no era consciente de que muchos de esos autores que yo me estudiaba de forma aislada, coexistieron durante algunos años, algunos se conocían y otros eran amigos. Y lo mismo ocurre con autores de otras ramas del arte: la pintura, la escultura, la música, etc. Nombres que pertenecen a la cultura general pero que, en ningún momento, se me pasaba por la cabeza que pudieran tener relación alguna. Ni ellos, de manera personal, ni que sus obras fueran comparadas o convivieran durante la misma época.

Lorca y Dalí

Austen y Brönte

Lope de Vega y Cervantes

Bécquer y Rosalía de Castro

Virginia Woolf y Emilia Pardo Bazán

Dante y Don Juan Manuel

Con el tiempo, caí en la cuenta de ese hecho curioso y no podía entender cómo es que no lo había pensado antes. Al haber estudiado autores en asignaturas (o temarios) divididos, nunca me había planteado estudiarlos como un todo. Quizá hubiera sido hasta más fácil comprender los diferentes movimientos culturales que se han ido dando a lo largo de la historia.

Pues bien, de esta revelación que tuve hace algunas lunas, ha nacido esta sección. Mi objetivo es dar a conocer parejas de autores, nacionales o internacionales, que dejaron el legado de sus obras a la vez, o con pocos años de diferencia. Personalmente, va a ayudarme a aprender mucho, pero si además puede servir para satisfacer la curiosidad de alguien más, estaré encantada de aportar cada mes un trocito de esta cuestión tan interesante para mí.