Reseñas de originales XXXIV – Un libro que enseña empatía

Oscar S. Aranda, El lenguaje secreto de la naturaleza; Barcelona, Plaza Janés, 2019, 300 pp., ISBN 9788401022760

El lenguaje secreto de la naturaleza es el primer libro publicado de Oscar S. Aranda. El segundo ha visto la luz este año, bajo el título Las fantásticas luciérnagas. Este autor es biólogo conservacionista y escritor. Nació y creció en México, rodeado de naturaleza, lo que le llevó a formarse en Biología y vivir de su pasión. Dedicó parte de su vida a proteger a las tortugas marinas, hasta que tuvo que huir del país a causa de las amenazas que recibía de los narcotraficantes de huevos de tortuga. Se estableció en España y actualmente compagina la divulgación con su trabajo como jardinero, donde sigue rodeado de los insectos que tanto le fascinan. Os dejo el enlace directo a su blog, para que disfrutéis de la naturaleza a través de sus publicaciones.

Argumento

Todos nos hemos admirado alguna vez ante la grandiosidad y la belleza de la naturaleza. Este libro es un viaje que nos llevará por maravillosos parajes alrededor del mundo para conocer de cerca a seres que, al igual que nosotros, tienen familia, emociones, enfrentan desafíos, toman decisiones y crean alianzas.

Edición y estructura de la obra

Es en tapa dura y la cubierta es sencillamente preciosa. El interior consta de un prólogo, la introducción y diecisiete capítulos. Además, antes de los agradecimientos, el autor nos regala una reflexión final. Los capítulos se hacen cortos y se leen sin darte cuenta. Otro de los regalos que trae este libro son las fotografías recogidas del autor, su familia, su esposa y algunos de sus amigos de otras especies a los que el lector va conociendo durante la lectura.

Opinión

He creado un vínculo especial con este libro. Tal y como indico en el título, es un ensayo sobre empatía. Yo estaba enfadada con la especie humana y Oscar me ha recordado que todavía existen personas buenas, como él y su esposa, Mar, que son capaces de sacrificarse por ayudar a otros animales.

El libro desmonta de una manera sencilla todos los prejuicios que tenemos sobre algunas especies, desde las moscas hasta las orcas, pasando por las mariposas, los pulpos, los osos o los cocodrilos. Nos recuerda que todos los habitantes del planeta, animales y vegetales, tienen una función y que el estilo de vida de algunos de ellos es más parecido al nuestro de lo que pensamos. El mundo no es nuestro, lo estamos compartiendo. Todos somos útiles y todos cumplimos una función dentro del engranaje de la naturaleza.

El autor nos habla de algunas especies a través de anécdotas de su propia vida, lo que lo hace todavía más personal y provoca que conectes mucho más con el libro. A través de la historia de Oscar me he emocionado, he reído y también se me ha escapado alguna que otra lágrima. No faltan los toques de humor ni los baños de realidad. También me ha ayudado a intentar reconciliarme con la tijereta y las avispas, con resultados todavía por comprobar. A pesar de sus evidentes trazos autobiográficos, se trata de una obra de divulgación con la que he aprendido cosas tan interesantes como de qué se alimentan las hormigas cortadoras de hojas, de dónde proviene la luz de las luciérnagas, el por qué del miedo que le tenemos al oso o la curiosa construcción de un nido de tortuga marina. Sin duda, un libro-tesoro.

Creo que es un libro sencillo, real y necesario. Ojalá fuese lectura obligatoria en los colegios. Porque la cultura y los modales son fundamentales, pero si olvidamos el respeto por nuestro hogar, la Tierra, y los compañeros con los que lo compartimos, lo perderemos todo. Yo he tenido la fortuna de crecer muy unida a la naturaleza, de que me criaran personas respetuosas con ella y que me han traspasado esos valores. Pero no todo el mundo tiene la misma suerte, por eso pienso que la lectura de obras como esta debería ser ineludible para todos los niños del planeta. Si crecemos en la empatía y en el respeto por otros seres, seremos capaces de enseñar a las siguientes generaciones. Leedlo, merece la pena.