Reseñas de traducciones LII – «Mendel el de los libros»

Stefan Zweig, Mendel el de los libros (Buchmendel); traducción del alemán realizada por Berta Vias Mahou, Barcelona, Acantilado, 2009, (Cuadernos), 57 pp., ISBN 978-84-96834-90-3

Vuelvo a reseñar otra obra breve del genio Zweig. Si queréis saber algo más de él, en las publicaciones anteriores os dejo algunos datos. Aquí tenéis el enlace directo a las reseñas de Carta de una desconocida y de Américo Vespucio, relato de un error histórico. El relato de Mendel el de los libros fue escrito y publicado, en 1929, en una especie de antología con otros cuentos, que el autor nombró Caleidoscopio.

Argumento

Narra la trágica historia de un excéntrico librero de viejo que pasa sus días sentado siempre a la misma mesa en uno de los muchos cafés de la ciudad de Viena. Con su memoria enciclopédica, el inmigrante judío ruso es tolerado, querido y admirado por su culta clientela. Sin embargo, en 1915 es arrestado y acusado de colaborar con los enemigos. Un relato sobe la exclusión en la Europa de la primera mitad del siglo XX.

Edición, traducción y estructura de la obra

La edición es exquisita. Es el primero que tengo de la colección de Cuadernos y es bastante más pequeño que los demás. Pero el tamaño es la única diferencia. El resto (estilo de cubierta, textura del papel…) es igual. En esta ocasión, la traducción está firmada por Berta Vias Mahou, licenciada en Geografía e Historia Antigua, que ha traducido también a Ödön von Horváth, Schnitzler, Joseph Roth y Goethe. Además, según la página web de Acantilado, es autora de obras como La imagen de la mujer en la literatura o Ladera norte. De la traducción no tengo queja alguna. Como comenté en la reseña de Carta de una desconocida (traducida por otra persona) he conseguido ver la pluma del Zweig que me conquistó con su fluidez y elegancia.

Opinión

El relato tiene menos de 60 páginas así que no quiero estropeároslo con una reseña demasiado larga. Solo voy a decir que es una historia superficial y triste. Superficial no en el mal sentido de la palabra, sino referido al hecho de que el autor no ahonda en la trama ni en los personajes, sino que traza unas cuantas líneas a modo de boceto, con las que consigue crear una historia. Me parece increíble. En cuanto a lo de triste, qué puedo decir de esto. Creo que Zweig utiliza al protagonista como una metáfora de las consecuencias que tuvo la Primera Guerra Mundial. A mí ha conseguido encogerme el corazón y trasmitirme ese sentimiento de nostalgia con el que comienza el narrador.

Dejando claro que me ha gustado mucho, debo decir que no es la mejor de las obras que he leído hasta ahora del autor, quizá porque me ha sabido a poco. Me habría gustado conocer más del pasado de Mendel, de cómo fue su vida antes del café Gluck y también de la buena señora Sporschil. Pero ahí está la maestría de Stefan Zweig. Monta una historia sencilla, con cuatro datos y la cuenta de tal manera que deja al lector con ganas de más. Recomiendo Mendel el de los libros sin ninguna duda. A cualquier lector de cualquier género.

Reseñas de traducciones L – Reencuentro con Stefan Zweig

Stefan Zweig, Carta de una desconocida (Brief einer Unbekannten); traducción del alemán realizada por Berta Conill, Barcelona, Acantilado, 2002, (Narrativa), 65 pp., ISBN 978-84-95359-47-6

Ya he hablado de Zweig en la reseña de la biografía de Américo Vespucio. Así que os dejo el enlace aquí, por si queréis saber un poco más de este ensayista, novelista y biógrafo.

Argumento

«Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora».

Edición, traducción y estructura de la obra

Las ediciones de Acantilado son muy buenas, tanto por la estética como por la calidad de sus textos. Cubiertas que siguen la misma línea de sus colecciones, minimalistas y evocadoras. Nada más tocar el libro, notas que es de calidad.

La obra es epistolar, no tiene capítulos. Aparecen dos hilos narrativos: el del escritor que recibe la carta, narrado de manera omnisciente; y el de la propia carta, en primera persona y con saltos entre el pasado y el presente. No he podido comprobar el original, pero la traducción me ha recordado al Zweig que conocí con la historia de Vespucio y con Novela de ajedrez, así que Berta Conill ha mantenido el registro y el estilo del autor. Conill no se dedica únicamente a la traducción, sino que es psicóloga clínica, directora del Centre SOM y profesora en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su rama traductora se debe a que es trilingüe: habla catalán, castellano y alemán.

Opinión

El hecho de que la traductora sea psicóloga me parece muy acertado para la clase de historia que nos encontramos aquí. No llega a 70 páginas, así que tampoco puedo comentar mucho sin desvelar toda la trama, pero me ha parecido el relato de una obsesión. Quizá haya gente que lo ha interpretado como una historia de amor. Yo no lo he sentido así en ningún momento. La monomanía (he aprendido esta palabra mientras investigaba sobre el libro) de la desconocida roza lo enfermizo.

Este halo perturbador me ha mantenido enganchada desde la primera página. Necesitaba saber qué pensaba el protagonista después de leer la carta. Y debo decir que su actitud me ha dejado todavía más a cuadros que la propia historia. Me ha fascinado y trastornado a partes iguales, porque Zweig consigue que parezca que eres tú quien ha recibido la carta. Se trasmiten de una forma increíble unos sentimientos muy siniestros. Qué historia tan bien contada. No esperaba algo así y ha merecido la pena emplear mi tarde domingo en ella.

Recomendadísimo.