Reseñas de traducciones LXVI – Lo que el viento se llevó

Margaret Mitchell, Lo que el viento se llevó (Gone with the wind); traducción del inglés realizada por Juan G. de Luaces y Julio Gómez de la Serna, Barcelona, Ediciones B, 2020, (Maxi), 984 pp., ISBN 978-84-1314-128-2

Lo que el viento se llevó fue la primera y única obra de la periodista estadounidense Margaret Mitchell (1900-1949), pero no necesitó más porque con ella conoció la fama internacional. Comenzó a escribirla en 1926, mientras trabajaba como redactora en un periódico, y la terminó en 1936. De Atlanta de toda la vida, utilizó su pasión por la historia de su país para acumular documentos e información sobre la Guerra de Secesión y darle forma a la historia de Scarlett O’Hara. Porque eso es Lo que el viento se llevó y me gustaría dejarlo claro ya en la introducción: a pesar de ser conocida como una gran historia de amor (que también lo es), es una novela histórica y, además, claramente partidista en favor de los estados sureños, Los Confederados.

Mitchell murió muy joven a causa de un accidente de tráfico y hasta esa fecha pudo ver cómo se vendieron ocho millones de ejemplares de su novela. A día de hoy, se han vendido más de veintiocho millones y ha sido traducida a veintisiete idiomas, incluido el braille. Ganó el premio Pulitzer y, dos años después de ver la luz, fue adaptada al cine dando lugar a la película que todos conocemos, ganadora de ocho Premios Oscar, entre los que se encuentra el primero que se otorgó a una actriz negra (Hattie McDaniel), a la que se le negó la asistencia a la presentación de la película por culpa de la segregación racial del momento.

Argumento

Scarlett O’Hara vive en Tara, una gran plantación del estado sureño de Georgia, y está enamorada de Ashley Wilkes, que en breve contraerá matrimonio con Melanie Hamilton. Estamos en los prolegómenos de la Guerra de Secesión y todos los jóvenes sureños muestran su entusiasmo por entrar en combate, excepto el atractivo Rhett Butler.

Edición, traducción y estructura de la obra

Cuando lo compré lo primero que pensé fue que se iba a romper el lomo al abrirlo. Un libro de casi mil páginas, con tapa blanda y las hojas finas como la seda. Pero ha resultado ser bastante resistente. Después de darle batalla durante todo el verano, podría pasar por nuevo. Lo que no me ha gustado es el tamaño de la letra y el nulo interlineado. Entiendo que es una obra muy extensa pero, antes de cansar la vista leyendo tres mil palabras en una carilla, habría preferido unas cuantas hojas más.

En cuanto a la estructura, la historia se divide en cinco partes y sesenta y tres capítulos que, a excepción de los últimos, son muy largos. La traducción es de Juan G. de Luaces y Julio Gómez de la Serna (hermano del escritor Ramón Gómez de la Serna), firmada en 1977. Me ha gustado porque no me ha hecho sentirme incómoda ni he tenido que parar en ningún momento. No ha importunado mi lectura. Me ha parecido curioso ver que en las treinta y siete ediciones recogidas en español, siempre han utilizado la misma traducción. Y digo que es curioso porque en ocasiones he visto u oído diferentes traducciones de una misma palabra/frase. Por ejemplo, hay gente que conoce a la protagonista como Scarlett (original) y otros que la llaman Escarlata. O una de las frases más importantes de Rhett Butler, «My dear, I don’t give a damn», tiene también distintas versiones: Me importa un comino, me importa un bledo, eso no me importa… No sé si se debe a la mezcla con los diálogos doblados de la película o a que simplemente cada editorial ha revisado la traducción y le ha cambiado estos pequeños detalles.

Opinión

Este libro me ha acompañado durante los dos meses de verano y solo por eso le guardo cariño. Aunque cuando empecé a leerlo sentía que me estaba contando de más, cuando lo he terminado me he dado cuenta de que todo era importante para contribuir a contar la historia. Para no escribir un batiburrillo sin sentido, voy separar la opinión en bloques: lo que no me ha gustado, lo que me ha sorprendido y lo que me ha gustado.

Su ritmo irregular entra en el primer apartado. Me desconcertaba que estuviera capítulos enteros hablando del linaje materno de Scarlett y a la hora de contar una boda entre dos personajes importantes se sirviera de tres líneas. Y no estoy exagerando. Ese aspecto es el que menos me ha gustado del libro, porque me absorbía y me empujaba de forma intermitente. Había partes en las que no podía parar y otras en las que necesitaba hacerlo.

Con respecto a la sorpresa, ha venido causada por la forma en la que se habla de la esclavitud. No me ha extrañado que haya racismo, ya que estamos hablando de una novela ambientada en la Guerra de Secesión, en Georgia, estado del sur. Tenía claro que iba a contener racismo. Sin embargo, no había investigado a la señora Mitchell y no esperaba la idea que transmite de que las plantaciones eran el paraíso. Y no es que lo haga mediante lecciones ocultas o reflexiones profundas, es que presenta a los esclavos desde un paternalismo tal, que parece que el sueño de su vida sea: de mayor quiero ser esclavo. No representa la realidad de lo que fue y romantiza la vida en lo que se conoce como el Viejo Sur. Al principio fue muy raro leer este tipo de escenas y no me sentía a gusto, ya que tengo a Octavia Butler y su Parentesco todavía muy frescos. Pero me hizo reflexionar y en cuanto me di cuenta de que la autora tenía cero imparcialidad en el asunto esclavitud/abolicionismo, lo asumí y comencé a disfrutar de la novela.

Va más allá y con esto entramos en la parte donde os cuento lo que más me ha gustado. Ha sido la primera obra que leo ambientada en ese contexto histórico y me ha gustado conocerlo, al menos en parte. Solo sabía lo básico que me enseñaron en el colegio, de forma superficial, pero Margaret Mitchell profundiza en el tema. Desde los detonantes de la guerra hasta el desenlace, pasando por los cuatro años de conflicto bélico que va introduciendo en medio de la vida de Scarlett. Aunque repito que hay que tener en cuenta que ella nos da su visión de la guerra, la versión de los perdedores. A veces se nos olvida que una guerra destruye todo a su paso y beneficia solo a unas pocas personas; el resto, la población civil, va de cabeza a la pobreza y el sufrimiento. Esto es lo que nos presenta Lo que el viento se llevó: cómo se trunca la vida de unas personas que conocen un único estilo de vida (me ahorro los juicios éticos), lo pierden todo y tienen que aprender a vivir de nuevo, a reconstruirse mental y físicamente. Conocemos a un montón de personajes, algunos más prescindibles que otros, que entre todos construyen la realidad de nuestra protagonista, Scarlett O’Hara. Es un personaje espectacular, con un crecimiento y una evolución increíbles. La conocemos con dieciséis años y nos despedimos de ella cuando tiene veintiocho. Más de una década viendo cómo consigue todo lo que se propone. Es altanera, egoísta y materialista a más no poder; pero también es incansable y nunca se rinde. Pasa por una serie de adversidades que combate sin miramientos. Gracias a la mítica frase: «Ya pensaré en esto mañana, si lo hago ahora me volveré loca», que se convierte en su mantra durante toda la novela, consigue salir airosa de más de un problema. Se enfrenta a la sociedad de su época, que no soportaba ver a una mujer independiente hacer cosas de hombres y le da un portazo a las habladurías que corren a su alrededor, porque sigue haciendo lo que le da la gana. Para mí Scarlett ha sido todo un descubrimiento; es uno de esos personajes que no se olvidan. También me han encantado sus conversaciones con Rhett, otro de los protagonistas, la horma de su zapato. Son iguales y por eso la tensión entre ellos no termina. Una relación extraña, intensa y tormentosa en la que entras de lleno como lector y de la que es muy difícil salir. Ashley Wilkes y Melanie Hamilton son los que completan la bancada de personajes principales y he de decir que me han puesto nerviosa durante las casi mil páginas. Sobre todo Ashley. Reconozco que Melanie es un buen personaje que sabe actuar cuando tiene que hacerlo, pero su apocamiento me ha sacado de quicio. Es la antítesis de Scarlett, lo que la convierte en su única amiga.

He disfrutado el libro y lo recomiendo sin dudar. El contexto histórico, la historia de amor y la superación personal de Scarlett merecen la pena, siempre que se lea con perspectiva y teniendo en cuenta la imparcialidad de la autora. Creo que es un libro que deja huella, porque te atrapa sin que te des cuenta y te rompe un poquito por dentro. Además, los acontecimientos de la quinta y última parte dejan sin aliento, para desembocar en un final que, desde mi punto de vista, es perfecto. No podía ser de otra manera. Estoy deseando ver la película y contemplar a Vivien Leigh en acción.

Reseñas de traducciones LXV – «Canción del ocaso»

Lewis Grassic Gibbon, Canción del ocaso (Sunset song); traducción del inglés realizada por Miguel Ángel Pérez Pérez, Andorra la Vella, Trotalibros, 2021, (Piteas), 309 pp., ISBN 978-99920-76-04-0

Canción del ocaso, publicada en 1932, es la primera parte de la Trilogía escocesa de Lewis Grassic Gibbon (1901-1935). Bajo ese seudónimo, James Leslie Mitchell se convirtió en unos de los autores escoceses más importantes del siglo XX. Creció en un ambiente rural y llegó a trabajar como periodista en el Aberdeen Journal. Más tarde, decidió dedicarse a la escritura y publicó tanto novelas como ensayos. Canción del ocaso, una novela costumbrista narrada mediante el complejo estilo narrativo «flujo de conciencia»,  fue votada como el libro favorito de los escoceses en 2005. Otras obras del autor son Three Go Back (1932), Image and Superscription (1933), Spartacus (1933), The Speak of the Mearns (póstumo, 1982).

Argumento

«El mar, el cielo y la gente que escribía, luchaba y era culta, y que enseñaban, decían y rezaban, duraban solo un suspiro, como la niebla en las colinas, pero la tierra era eterna, se movía y cambiaba debajo de ti, pero era eterna, estabas cerca de ella, y ella de ti, y no podías dejarla, sino que te retenía y hería».

Edición, traducción y estructura de la obra

La editorial Trotalibros ha nacido este mismo año y su misión es recuperar grandes historias olvidadas. Canción del ocaso, primera parte de la Trilogía escocesa, es el tercero de su catálogo. La edición está muy cuidada; es en tapa dura y dedica espacio al autor, al traductor y al resto de personas que han formado parte del proceso de creación del libro. Estos detalles me parecen muy valorables.

La obra se divide en tres partes: Preludio, «La canción» (que a su vez se divide en cuatro capítulos) y Epiludio. Además, tiene un mapa de Kinraddie al inicio y una nota del editor al final, en la que explica cómo llego a sus manos esta novela. En cuanto a la traducción, ya os he hablado en varias reseñas de lo que me gustan los textos de Miguel Ángel Pérez, pero esta vez me quito el sombrero. No he leído el original para comparar y creo que no hace falta, porque solo leyendo las primeras páginas ya puedes darte cuenta de la dificultad que debe tener traducir una novela así. Expresiones escocesas, alusiones históricas y culturales concretas, canciones populares y una narración cuanto menos peculiar me llevan a pensar que Canción del ocaso ha debido ser un gran reto para el traductor. ¡Felicidades!

Opinión

Un libro de esos en los que parece que no pasa nada, pero pasa de todo. No te alteras mientras lo lees, pero cuando lo cierras te das cuenta de que te ha llenado por dentro. Y es que el lector se convierte en un habitante más de Kinraddie desde la parte del preludio en la que se cuentan los orígenes de este pueblo escocés ficticio. La ambientación es preciosa y la narración, una línea continua sin altibajos. El narrador utiliza el mismo tono para hablar de una boda, del sembrado o de una muerte, con un estilo que recuerda más a la oralidad que a la escritura. Y así sin inmutarse empieza a contar la historia de Chris Guthrie, una campesina que se muda con su familia a esta pequeña aldea. Nos plantea sus dilemas, sus sueños y sus sentimientos. Sus contradicciones: el deseo de estudiar y convertirse en maestra, para irse de allí; y a la vez su amor por la tierra que pisa. Asistimos con Chris a una serie de sucesos, buenos y malos, narrados con una naturalidad y templanza sorprendentes. Pero incluso con esa mesura, es posible sentir lo que sienten ella y sus vecinos. Creo que es muy difícil conseguir algo así. Podría resumirlo como un libro costumbrista con el que deleitarse y una protagonista fuerte y decidida a la que admirar.

Una de las cosas que más me han gustado es la importancia que se le da a la tierra, tal y como se puede leer en el fragmento elegido para la sinopsis. Me he sentido muy identificada con las reflexiones de Chris acerca de esa tierra sobre la que camina, que cambia, pero es eterna. Para el autor era muy importante reflejar la Escocia campesina y su crudeza, así como sus buenos momentos. Nuestra tierra, la de cada uno, nos enraíza aunque no nos demos cuenta. Todos, en mayor o menos medida, tenemos ese sentimiento de pertenencia a algún lugar. Y eso es lo que ha conseguido transmitirme Grassic Gibbon con esta novela.

Una gran historia que, aunque forme parte de una trilogía, puede leerse perfectamente por separado. Las otras dos partes no están publicadas todavía, pero espero que la segunda salga pronto.

Reseñas de traducciones LXIV – «La edad de la inocencia»

Edith Wharton, La edad de la inocencia (The age of innocence); traducción del inglés realizada por María Rosa Duhart, Barcelona, RBA, 2020, (Novelas eternas), 309 pp., ISBN 978-84-1329-228-1

La edad de la inocencia fue publicada en 1920, aunque su historia se sitúa en torno a 1870, en el núcleo de la alta sociedad de Nueva York, sobre la que yo nunca había leído y me ha encantado conocer. Se convirtió en la novela favorita de muchos y en un auténtico best seller. Edith Wharton (1862-1937) fue la primera mujer en ganar el premio Pulitzer. Gracias a su buena posición social, pudo dedicarse a viajar y a la escritura, y publicó muchas obras entre las que se cuentan novelas, poemas, relatos góticos y libros de viajes. A pesar de pertenecer a la clase alta, sus obras tenían una dosis fuerte de crítica hacia las imposturas sociales y, algo curioso, se declaró contraria al movimiento feminista de aquella época, aun cuestionando de forma abierta el papel de la mujer dentro del matrimonio y de la sociedad en general.

Otros títulos de Wharton son La casa de la alegría, Un hijo en el frente, La sombra de la duda o Ethan Frome.

Argumento

«Al amable mundo de convenciones sociales estrictas en el que se mueve, aparentemente sin roces ni contrariedades, la alta sociedad de nueva york de finales del siglo pasado, regresa de Europa la inquietante condesa Olenska. En el fondo de esta extraordinaria historia de una gran pasión subyace el conflicto entre dos mundos: el de las viejas familias patricias norteamericanas y el de los nuevos ricos».

Edición, traducción y estructura de la obra

Pertenece a la colección Novelas eternas, de RBA, de la que ya he hablado en varias ocasiones. Unas, bien y otras, muy mal. Podéis indagar por el blog si queréis. Esta vez, para mi sorpresa, la traducción me ha gustado. He encontrado otras tres traducciones de la traductora, María Rosa Duhart: David Copperfield, Los miserables y Oliver Twist; todas para la editorial Andrés Bello, de Chile. Me ha parecido un texto fluido y no he necesitado releer las frases para comprenderlo (que ya es mucho). Además mantiene el registro de la época y el tono de cada personaje.

La novela se divide en treinta y cuatro capítulos, no demasiado largos, lo que le aporta un plus de facilidad a la lectura.

Opinión

El libro comienza creando una confusión tremenda con la presentación de las familias más importantes de la sociedad neoyorkina de la época. Muchos nombres y apellidos emparentados por casamientos. Dentro de este lío, destaca nuestro protagonista, Newland Archer. A pesar de toda la mezcolanza de personas, es fácil reconocer cuáles van a ser los verdaderos papeles importantes y, después de tres o cuatro capítulos, acabas identificando a todo el mundo sin problemas.

Poco a poco, la autora nos mete en la mente de Archer y nos convierte en participantes de su fuerte crítica social. Desmantela lo clasista, machista y absurdo que se esconde detrás de las cenas de gala y los apellidos importantes. Y no deja de sorprender que Wharton lo haga a principios del siglo XX y por boca de un hombre. Durante toda la historia vemos cómo Archer se mueve entre dos realidades: la que le imponen y la que lo hace libre. Sus debates internos, así como las decisiones que toma, son muy interesantes.

Los personajes femeninos más significativos, May y Ellen, me han parecido muy adecuados para crear el nudo de la novela (a pesar de que me gustaría que hubiesen estado más desarrollados). Porque, para mí, ellas han sido las verdaderas protagonistas aunque, como digo, se podría haber profundizado más en ellas. May Welland y Ellen Olenska han funcionado como la antítesis perfecta para hacer temblar los cimientos de Archer. Gracias a ellas se plantea todo lo que vemos reflejado a modo de crítica social.

Finalmente, después que el último tercio de libro empezara a renquear y a hacerse lento, debo decir que el final me dejó perpleja y maravillada a partes iguales. Creo que ha sido de los desenlaces más coherentes y adecuados que he leído en mucho tiempo. La manera que tiene la autora de cerrar la historia hace que todo se ensamble y deje al lector con un suspiro a medias, para bien o para mal. Así que, aunque no me haya reencontrado con la magnífica Wharton que conocí en el relato Los ojos, la carga crítica de la historia y su colofón han hecho que merezca la pena para mí.

Reseñas de traducciones LXIII – «La abadía de Northanger»

Jane Austen, La abadía de Northanger (Northanger Abbey); traducción del inglés realizada por Miguel Ángel Pérez Pérez, Madrid, Alianza Editorial, 2013, (El libro de bolsillo), 348 pp., ISBN 978-84-9181-610-2

La abadía de Northanger se publicó en 1817, pero se terminó de escribir en 1803, tal y como explica la propia autora en una nota al inicio de la novela. Lo primero que pensé cuando leí dicha nota fue que, si Jane Austen consideró necesario disculparse de antemano por las actitudes u opiniones que hubieran podido quedar obsoletas en trece años, ¿qué haría ahora si supiera que seguimos leyendo sus libros más de 200 años después? La escribió cuando ya tenía los borradores de Orgullo y prejuicio y Sentido y sensibilidad, pero fue la primera que quedó lista para publicar. Sin embargo, el librero que la compró la dejó olvidada sin que podamos conocer los motivos. En 1816, la autora recompró su manuscrito y lo revisó, pero pensó que aún no era su momento ya que estaba centrada escribiendo Persuasión. Murió antes de decidir cuándo publicarla, así que sus hermanos lo hicieron, de manera póstuma, en un solo volumen junto a la ya nombrada Persuasión. Todo esto lo tenéis mucho mejor desarrollado en el blog Jane Austen en castellano.

Si queréis leer más información de Jane Austen o echarle un vistazo a las reseñas de otras obras, os dejo los enlaces directos a continuación:

Orgullo y prejuicio

Sentido y sensibilidad

Emma

Persuasión

Mansfield Park

Argumento

La vida de la joven Catherine Morland –miembro de la numerosa familia de un modesto clérigo rural­‒ discurre apaciblemente en la campiña inglesa, donde se entrega con pasión a su distracción favorita: leer novelas de género gótico, llenas de pasadizos ocultos, mazmorras y misterios. Una invitación en la vida real, sin embargo, la lleva a la ciudad de Bath, donde ella y su hermano James establecerán relaciones con los Thorpe, ambiciosos y manipuladores, y los Tinley, vástagos de una distinguida familia cuya hacienda, que ostenta el pintoresco nombre de «abadía de Northanger», despierta en Catherine las más escalofriantes y deliciosas expectativas.  

Edición, traducción y estructura de la obra

Ya os he hablado de esta colección de Alianza y también del traductor, Miguel Ángel Pérez; podéis leer más sobre él en la reseña de Mansfield Park. Me reitero en el placer de poder leer a Austen bien traducida. Es algo que valoro mucho y estoy muy contenta con la decisión de leerla en los ejemplares de Alianza. Tengo otras obras de la autora en otras ediciones y pienso ir sustituyéndolas poco a poco por las de esta editorial. La calidad de sus traducciones me obliga a recomendarlas.

En cuanto a la estructura externa, la obra está compuesta por 31 capítulos, precedidos por la nota de la autora.

Opinión

Había leído que es la novela menos valorada de Austen, tanto por la simplicidad del argumento como por las referencias a obras literarias que hoy en día se nos escapan. Sin embargo, a mí me ha gustado más que otras. A excepción de Emma y Orgullo y prejuicio, esta es la que más me ha enganchado y entretenido. Además las continuas alusiones a la novela gótica me han conquistado. Los personajes están tan bien desarrollados que he odiado con fuerza a unos cuantos y no paraba de sorprenderme con la inocencia de la protagonista.

Por otro lado, me ha llamado la atención que el lugar que le da título a la obra aparezca casi al final, en el último tercio (originalmente la autora la tituló Susan). La mayor parte de las escenas suceden en Bath. Otra cosa que destaco es la obsesión de Catherine con esas novelas góticas que tanto le gustan, hasta el punto de pensar que le ocurren los mismos sucesos que ha leído (una actitud muy quijotesca). Esta última parte es la que más he disfrutado; los misterios de la abadía, la actitud desconcertante de uno de los personajes y la incubación de una relación amorosa me han tenido pegada a las páginas. El desenlace, como siempre ocurre en los libros de Austen, apresurado y predecible pero acorde a la historia. Aunque me ha faltado un poquito más de maldad para el final de uno de los personajes.

Otro detalle curioso es que la autora narra la historia de sus protagonistas siempre mediante la comparación con los personajes «modelo» que debería tener una novela: la típica heroína, el típico héroe. Además, a través de su característica ironía, se ríe de la gente que considera leer novelas como un entretenimiento absurdo y poco enriquecedor. Es algo que no sucede en el resto de sus obras y, si lo unimos a las referencias a otros libros, nos damos cuenta del importante carácter metaliterario de La abadía de Northanger. Y, la verdad sea dicha, me he quedado con muchas ganas de leer Los misterios de Udolpho, la novela favorita de Catherine.

Si os ha gustado alguna novela de Austen, os recomiendo que le deis una oportunidad a esta. Es crítica, divertida, entretenida y sencilla. Un pasatiempo perfecto para disfrutar de lo bien que escribía esta señora.

Reseñas de traducciones LXII – «La parábola del sembrador»

Octavia Butler, La parábola del sembrador (Parable of the Sower); traducción del inglés realizada por Silvia Moreno Parrado, Madrid, Capitán Swing, 2021, 342 pp., ISBN 978-84-122817-8-1

La parábola del sembrador es una novela distópica escrita por Octavia Butler, en 1993. Se trata de la primera parte de una serie de libros que la autora nunca terminó. Solo publicó esta primera parte y una segunda, Parable of the Talents, que verá la luz en español a finales de este año, también de la mano de Capitán Swing. Si queréis conocer más datos sobre la autora y sus obras, os dejo la reseña de Parentesco, donde la introducción es más extensa.

Argumento

Cuando el cambio climático global y las crisis económicas conducen al caos social a principios de la década de 2020, California se llena de peligros, desde la escasez generalizada de agua hasta las masas de vagabundos que harán cualquier cosa para sobrevivir otro día más. Lauren Olamina, una joven adolescente de quince años, vive dentro de una comunidad cerrada con su padre, un predicador, su familia y sus vecinos, relativamente protegida de la anarquía circundante. En una sociedad donde cualquier vulnerabilidad es un riesgo, ella sufre de hiperempatía, una sensibilidad debilitante hacia las emociones de los demás. Precoz y lúcida, Lauren debe hacer oír su voz para proteger a sus seres queridos de los desastres inminentes que su pequeña comunidad ignora obstinadamente. Pero lo que comienza como una lucha por la supervivencia pronto conduce al nacimiento de una nueva fe y a una sorprendente visión del destino humano.

Edición, traducción y estructura de la obra

La edición es muy buena y se nota lo trabajada que está. No tengo ninguna queja. Desde el diseño de la cubierta, hasta la traducción, es estupenda. Cuando reseñé Parentesco, comenté que el lenguaje soez estaba traducido de una forma un poco artificial y abusaba de los «demonios». Sin embargo, en esta ocasión no hay ni rastro de eso y nos encontramos con un lenguaje vulgar  natural en español, el que usamos todos cuando nos cabreamos. Me ha gustado mucho ese punto, así como los diálogos, muy fluidos. Silvia Moreno Parrado es autora de más de una decena de traducciones, entre las que se encuentran La montaña viva (Nan Shepherd), El arte de ser un desastre (Jennifer McCartney), Invierno (Rick Bass) o La vuelta al mundo en 72 días y otros escritos (Nellie Bly).

La estructura externa se compone de cuatro partes marcadas por años: 2024, 2025, 2026 y 2027; cada una con un número diferente de capítulos. Además, la edición incluye un prólogo de Gloria Steinem muy completo.

Opinión

Con esta novela he sufrido altibajos. Me ha gustado desde el principio, sin embargo, el inicio me pareció lento, una introducción que se alargaba demasiado. No terminaba de engancharme. Una vez pasado el primer tercio, sentí que el ritmo se volvía frenético y consiguió mantenerme pegada a las páginas para averiguar qué estaba pasando. Ese ritmo se mantiene hasta que faltan, más o menos, unas sesenta o cincuenta páginas para terminar. Es entonces cuando el argumento se estanca y los problemas que surgen empiezan a ser repetitivos. Y en cuanto al final, tiene aspectos que no me han gustado. También me da la sensación de que se han quedado asuntos sin resolver, aunque no estoy segura del todo. Supongo que habrá que esperar a la segunda parte.

Lo que más me ha gustado ha sido la construcción del mundo. No porque sea agradable o bonito (todo lo contrario, es horrible), sino por lo bien hecho que está. Es cierto que apenas nos da pistas sobre el porqué, pero nos presenta un planeta devastado en 2024 por el cambio climático, donde el agua vale más que el oro, llueve cada seis o siete años y la sociedad está totalmente corrompida. La gente lucha por sobrevivir como sea; hay barrios amurallados, indigentes que están deseando saltar los muros para robar, personas que salen a trabajar y ya no vuelven… Butler describe tan bien esta realidad, que el lector puede sentir la agonía y el miedo que sienten los personajes que viven en ella. La única palabra que se me ocurre, que pueda describir mis sensaciones, es desolación. La sociedad transmite impotencia y angustia. Lo más llamativo, como ocurre con otras distopías escritas hace décadas, es lo similar que puede llegar a ser con nuestra sociedad actual o con la sociedad que tendremos de aquí a pocos años. Da miedo solo de pensarlo.

Con el tema de la «religión» de la protagonista tengo opiniones encontradas. Las reflexiones que Lauren comparte con nosotros de su Semilla Terrestre me han parecido muy interesantes. Concibe a Dios como el Cambio, sin llegar a caer en idolatrías o imposiciones concretas; nada es permanente y tenemos que aprender a vivir con lo cambiante de la vida. Por otro lado, de ahí a que pueda convertirse en una religión… No sé. No termina de conquistarme la idea. Desde mi punto de vista, le falta base al hecho de que una chica de 15 años levante de la nada unas creencias e ideas de ese calibre.

Para concluir, si os gustan las distopías, os lo recomiendo. Octavia Butler escribe de maravilla y la historia tiene muchos puntos interesantes. Aunque, en mi opinión, no está a la altura de Parentesco. Seguiré leyendo a Butler.

Reseñas de traducciones LXI – «La importancia de llamarse Ernesto»

Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto (The Importance of Being Earnest); traducción del inglés realizada por Ana Isabel Perea, Madrid, Edimat, 2004, 129 pp., ISBN 978-84-9764-547-8

La importancia de llamarse Ernesto fue la última obra de teatro escrita por Oscar Wilde y también la última a cuyo estreno pudo acudir, antes de su encarcelamiento. No voy a extenderme en la historia de Wilde, porque ya hablé de él en la reseña de El retrato de Dorian Grey. Pero me gustaría volver a recalcar su ingenio en el uso de la ironía para criticar la sociedad que lo rodeaba, así como la inteligencia que desprenden sus obras. En esta ocasión, no voy a dejar la sinopsis, sino unas líneas de la contraportada que, a mi parecer, recogen toda la esencia de la obra. Mi recomendación es adentrarse a ciegas en la historia y descubrir el argumento a medida que se lee.

Argumento

Una comedia llena de ironía, diálogos rápidos e ingeniosos que concurren en el más atrayente de los absurdos.

Edición, traducción y estructura de la obra

No es la primera vez que leo una obra editada por Edimat, aunque sí se trata de la primera traducción que llega a mis manos de esta editorial. Como las experiencias anteriores fueron buenas, no dudé en comprar La importancia de llamarse Ernesto, traducida por Ana Isabel Perea. Sin embargo, he terminado decepcionada y asustada. La decepción viene porque no me ha gustado la traducción; me he encontrado con un texto en el que se abusa de los adverbios acabados en –mente (he llegado a contar tres seguidos en un mismo párrafo), que me hacen pensar en calcos. También tiene laísmos. A pesar de la fluidez de los diálogos, las frases pesan más de lo que deberían. Esta versión en español le ha quitado agilidad. No sé si es falta de corrección o simplemente una mala traducción. Por otra parte, lo de asustada se debe a que tengo otras dos obras traducidas de Edimat, que no quiero leer por miedo a que sean de la misma calidad. No he encontrado información sobre la traductora, solo otra traducción de una antología de Oscar Wilde, editada también por Edimat, que contiene títulos como El retrato de Dorian Gray, El fantasma de Canterville o De profundis.

En cuanto a la estructura externa, incluye una introducción de Rocío Pizarro, que me ha gustado mucho, una lista de personajes y los tres actos que componen la comedia. Hay registradas 33 ediciones en español. Tenéis donde elegir.

Sin abandonar el tema de la traducción, me gustaría señalar que esta obra debe ser compleja de trasladar a otro idioma, por la cantidad de dobles sentidos que utilizó Wilde cuando la compuso. La base del argumento está en la ambigüedad fonética del título original. En inglés, la palabra earnest (serio, formal) suena igual que el nombre Ernest (Ernesto). Así pues, la traducción literal de The Importance of Being Earnest es La importancia de ser formal. Sin embargo, el título en español pierde toda la confusión que ocasiona el inglés. Esto ha dado lugar a varias versiones de la misma obra. Si no la habéis leído, seguramente estaréis pensado qué tiene que ver aquí el tal Ernesto. Pues bien, es el nombre en torno al cual gira la historia, por lo que no se puede omitir. Una buena opción es utilizar un nombre que en español genere una confusión parecida, como ha ocurrido con una de sus últimas adaptaciones: La importancia de ser Franco, traducida por Patricia Labastié. Si os interesa el tema, os recomiendo este artículo de María Ester Lammertyn, en la revista Transfer. Pero os aconsejo leerlo después de haber leído la obra, ya que describe situaciones concretas de la trama.

Opinión

Recomiendo esta obra. La recomiendo mucho. Es divertida e ingeniosa y, aunque al principio parece humor absurdo, poco a poco el lector se da cuenta de la crítica tan inteligente que hace Wilde. El nudo de la historia es una clara risotada del autor en la cara de las imposturas de la sociedad victoriana, los personajes son caricaturescos y el final, maravilloso. Una comedia muy divertida, ligera y (solo en apariencia) sencilla. Creo que es una buena opción para empezar con Oscar Wilde.

Reseñas de traducciones LX – «Incienso»

Eileen Chang, Incienso (Chenxiang xie diyi luxiang / Chenxiang xie dier luxiang)*; traducción del chino realizada por Anne-Hélène Suárez, Barcelona, Libros del asteroide, 2019, 176 pp., ISBN 9788417977009

Incienso es un volumen en el que se recogen dos novelas cortas escritas, en 1943, por Eileen Chang (1920-1995). Esta autora está considerada como la escritora china más importante del siglo XX. Por su rechazo abierto al régimen comunista, abandonó su país en 1955, a los pocos años de que se proclamara la República Popular de China. Nunca más volvió. A causa de este exilio, sus obras estuvieron mal vistas allí durante mucho tiempo. De todas sus novelas, solo tenemos en español Incienso y Un amor que destruye ciudades, ambas editadas por Libros del asteroide.

Argumento

Cuando Ge Weilong se presenta inesperadamente en casa de su tía, la señora Liang, para pedirle que la acoja y así poder proseguir con sus estudios en Hong Kong, no se imagina hasta qué punto ese encuentro cambiará su vida. La señora Liang le abrirá las puertas a un ambiente mundano, regido por la suntuosidad y la hipocresía, y Weilong tendrá que decidir si quiere formar parte de él. Así arranca la primera de las dos novelas: un retrato espléndido de la decadente China colonial. Dos historias que, como apunta la narradora, se leen en el tiempo que tarda en arder un puñado de incienso.

Edición, traducción y estructura de la obra

Lo he leído en digital, así que no puedo opinar sobre la edición en físico. El libro está dividido, como ya se ha comentado en la introducción, en dos historias cuyos inicios se marcan con los títulos «Primer incensario» y «Segundo incensario». La primera novela es más larga, pero ambas pueden leerse de una sentada.

La traducción está firmada por Anne-Hélène Suárez, traductora y profesora de lengua y literatura china, clásica y moderna, en la Universidad Autónoma de Barcelona. También reseña libros para ABC Cultural y Babelia. Además del chino, traduce del francés (es bilingüe), inglés, ruso y catalán. Algunas de sus traducciones más destacadas son 99 cuartetos de Wang Wei y su círculo (2000), De la esencia o del desnudo (2004), A punto de partir. 100 poemas de Li Bai (2005) o Cinco meditaciones sobre la belleza (2007). En cuanto al texto en español, por razones obvias no puedo compararlo con el original y es la primera traducción del chino que leo, por lo que no tengo muchas opciones para comparar. En general me ha parecido correcta, salvo por el uso excesivo del pronombre «usted» que, como digo, desconozco si es un rasgo propio del original.

Opinión

Las expectativas han jugado conmigo en esta ocasión y el resultado ha sido que el libro me ha dejado indiferente. Me ha parecido una narración fría que no me ha permitido entrar; digamos que no he «vivido» la historia, sino que he sido una mera espectadora. Estoy acostumbrada a novelas inglesas de la época victoriana y de la regencia, en las que todo es sutil y tácito cuando se trata de relaciones amorosas. En estos casos, lo omitido se deja intuir y se puede entender lo que ha pasado sin que los autores tengan que describirlo de manera específica. Pero con las historias de Incienso me he sentido totalmente perdida. Lo tácito es tan tácito que a veces pensaba que me había saltado una página o me había perdido algún detalle esclarecedor sobre lo que estaba leyendo. No he llegado a conocer a los personajes y las relaciones entre ellos me han hecho sentir incómoda en más de una ocasión.

La parte buena es que se lee muy rápido y que las descripciones son una delicia. Compara texturas con melodías, colores con olores. Chang es una maestra del detalle. Te permite visualizarte en todos los escenarios que describe de ese Hong Kong colonial, con tantas influencias británicas pero que se niega a perder su «orientalidad».

*La referencia al título original se la debo a la web de Aceprensa, el único sitio donde lo encontré.

Reseñas de traducciones LIX – «Mansfield Park»

Jane Austen, Mansfield Park (Mansfield Park); traducción del inglés realizada por Miguel Ángel Pérez Pérez, Madrid, Alianza, 2013, (Libro de bolsillo), 678 pp., ISBN 978-84-9181-609-6

Como siempre digo, no voy a alargar la introducción puesto que he hablado de esta autora muchas veces. Os dejo los enlaces directos a la reseña de Orgullo y prejuicio y a la entrada donde hablo de Jane Austen de forma más extensa. También podéis leer las reseñas de Emma, Sentido y sensibilidad o Persuasión.

Argumento

Centrada en la humilde y discreta Fanny Price, esta novela cuenta las muchas vicisitudes en que esta se ve envuelta desde que a la edad de diez años va a vivir a Mansfield Park, nombre que recibe la casa de los Bertram, sus tíos ricos. Las distintas relaciones que establece con sus primos y los diversos personajes que van apareciendo por la casa y complicando la trama, así como su evolución, con sus idas y venidas, sus avances y retrocesos, amores, rivalidades, descubrimientos y cambios de actitud, van desarrollando un relato ameno y romántico.

Edición, traducción y estructura de la obra

Pertenece a la misma colección que el ejemplar que leí de Persuasión y las características son similares: sencillez y pulcritud. La edición está muy cuidada. Comienza con el índice, al que siguen sus cuarenta y ocho capítulos (bastante más largos de lo que Austen me tiene acostumbrada). La primera edición se publicó en 2013 y su tercera reedición en 2019.

En cuanto a la traducción, estuvo a cargo de Miguel Ángel Pérez Pérez y no puedo ponerle pegas. He tenido tan mala suerte con las traducciones de Austen que, cuando me encuentro con una buena, la disfruto mucho. Ha sido un placer poder leer una narración que mantiene el sarcasmo y deja traslucir la crítica tan inteligente que utilizaba esta autora. Su estilo es muy característico y me alegra decir que lo he visto reflejado en esta traducción. Además, contiene notas aclaratorias sobre ciertos términos o algunas referencias a otras obras literarias, que no habría entendido de no ser por esos apuntes a pie de página. Os dejo algunos títulos de otras traducciones de Miguel Ángel Pérez: Cuentos de navidad (Dickens), El hombre invisible (H. G. Wells), El valle del terror (Arthur Conan Doyle), La abadía de Northanger (Jane Austen) o una de las más recientes, Canción del ocaso (Grassic Gibbon). Hay recogidas veintiséis ediciones en español de Mansfield Park pero, de nuevo, no dudo en recomendaros esta de Alianza.

Opinión

Reconozco que cuando vi el grosor del libro me asusté un poco. En general, Jane Austen no escribió obras demasiado largas y no sabía qué me iba a encontrar. Pero ha sido una historia muy entretenida en la que no han dejado de ocurrir cosas. Como dijo mi compañera de lectura, una auténtica montaña rusa. Hay partes más tranquilas pero, cuando menos te lo esperas, la autora suelta una bomba con la que vuelves a sentir la necesidad de leer sin parar.

Otra novedad ha sido su protagonista, Fanny Price; no tiene nada que ver con el resto de heroínas de Austen de las obras que he leído hasta ahora. Al principio me sentía extraña leyendo sobre esta niña sumisa, humilde hasta el extremo y que no replicaba a nadie por ninguna de las humillaciones que vivía. Luego me gustó ver lo versátil que podía llegar a ser la autora para construir personajes. Y al final, acabé acostumbrándome a la pasividad de Fanny, sin que ello implique que no haya querido gritarle millones de veces. Pero toda la historia sucede acorde a su personalidad y a la de los personajes secundarios. Destaco a la señorita Crawford: mordaz, frívola y superficial. No son características positivas, pero es uno de los personajes que más me ha gustado. También me ha cautivado sir Thomas Bertram, tío de nuestra protagonista y cuya evolución vemos a través de los ojos de Fanny.

La tercera sorpresa ha sido la sensación de no saber cómo iba a terminar. Nunca me había pasado con las obras de esta autora. Es verdad que sus cierres suelen suceder en una página y media, siempre rápidos, pero el lector ya imagina más o menos el final. Sin embargo, en esta ocasión he estado perdida durante toda la novela. Tenía muchas dudas sobre el desenlace de nuestra Fanny y he de decir que no me ha convencido del todo. En cuanto al resto de personajes, creo que todos han tenido justo el final que merecían.

En resumen, me he deleitado con Mansfield Park, sus escenarios y sus historias. Tanto, que no tengo dudas al afirmar que, por ahora, esta historia está situada entre los tres primeros puestos de mi clasificación, junto a Orgullo y prejuicio y Emma.

Reseñas de traducciones LVIII – «Asesinato en el Orient Express»

Agatha Christie, Asesinato en el Orient Express (Murder on the Orient Express); traducción del inglés realizada por E. Machado-Quevedo, Barcelona, RBA Coleccionables, 2008, 199 pp., ISBN 978-84-473-5658-4

Asesinato en el Orient Express fue publicada en 1934 y tiene como protagonista a Hercule Poirot. Es la décima novela, por orden cronológico, en la que aparece este personaje. No es necesario haber leído a Agatha Christie (1890-1976) para saber quién es ella o haber oído hablar de su famoso detective. La escritora británica publicó 72 novelas, de género policial y romántico, y 14 historias cortas. Además, escribió la conocida obra de teatro La ratonera.

Argumento

En pleno invierno, Poirot se encuentra en Estambul decidido a tomar el Orient Express. Su tranquilidad se ve turbada tras pasar una mala noche, cuando una tormenta de nieve ha detenido el tren y aparece el cadáver de un pasajero apuñalado salvajemente.

Edición, traducción y estructura de la obra

La edición pertenece a una colección que RBA sacó en 2008 sobre esta autora. Es de tapa dura y consta de una guía para el lector, con la relación de personajes, y la novela, dividida en tres partes con varios capítulos cada una. También tiene un plano del vagón en el que ocurre el asesinato, con los nombres de los ocupantes de cada compartimiento. Una edición sencilla, con letra grande y una traducción clara que ha sabido trasmitir la personalidad de cada personaje: la pedantería de Poirot, sus frases en francés, la frialdad de Mary Debenham, la solemnidad de la aristócrata, etc.

Actualmente existen 36 ediciones de la obra registradas en España. La mayoría de ellas publicadas por RBA o Molino. Lo curioso es lo que ocurre con el traductor: en algunas ediciones aparece como E. Machado-Quevedo (una conjunción de apellidos literarios bastante… curiosa) y en otras como Eduardo Macho-Quevedo. Si nos decantamos por la primera opción, este traductor solo habría trabajado en «Asesinato en el Orient Express»; pero si preferimos la segunda, se trata de un autor de cuatro obras sobre historia y leyendas, como «Julio César», «Marco Polo» o «Alejandro Magno», y de un traductor de hasta 24 textos, la mayoría cuentos y otras obras de misterio similares a este. Quiero pensar que se trata de una confusión con su primer apellido y ha dado lugar a una persona inexistente. Pero no tengo forma de comprobarlo. Si alguien tiene alguna idea sobre la cuestión, que no dude en comentar.

Opinión

La primera opinión que me viene a la mente es que lo he pasado muy bien leyendo este libro. Ha sido divertido y entretenido, como un juego. A pesar de que no soy una persona de comparar las coartadas de cada personaje en este tipo de historia, me ha gustado que me mantuviera pendiente de todos, de lo que hacían y decían, para averiguar quién era el asesino. No acerté con mis teorías y tampoco me ha gustado el final. A pesar de que está todo bien hilado, esperaba una solución más brillante, de esas con las que dices «¡claro! ¿Pero cómo no lo había visto venir?». El desenlace que nos ofrece la autora no me parece malo, sino demasiado simple, poco elaborado.

Por otro lado, no ha sido un libro que me haya aportado grandes cosas. Creo que se hizo para entretener y esa función la cumple perfectamente. Lo que más me ha gustado ha sido la ambientación. Esa atmósfera detectivesca de los inicios de la novela policíaca ha conseguido conquistarme. Sus expresiones y métodos me han envuelto por completo. Estoy segura de que voy a seguir leyendo a la autora. Incluso me han dado ganas de empezar a leer alguna aventura de Sherlock Holmes.

No puedo decir mucho más de una obra tan corta y de misterio, porque no quiero revelar ningún detalle. Para resumirlo, es un libro que recomiendo para pasar un buen rato, matar el aburrimiento y despejarse un poco de otras lecturas más complejas. Muy ligerito y ameno.

Reseñas de traducciones LVII – «Siempre hemos vivido en el castillo»

Shirley Jackson, Siempre hemos vivido en el castillo (We have always lived in the castle); traducción del inglés realizada por Paula Kuffer, Barcelona, Editorial Minúscula, 2012, (Tour de force), 204 pp., ISBN 978-84-945348-6-7

Siempre hemos vivido en el castillo, publicada en 1962, fue la última novela de Shirley Jackson (1916-1965). Esta escritora, conocida por sus cuentos y novelas de misterio y terror gótico, ha sido influencia para numerosos autores contemporáneos del género, como Stephen King o Donna Tartt. Para los que no la conocían, seguro que la descubrieron gracias a la adaptación de su obra La maldición de Hill House. En vida, fue una escritora conocida pero no gozaba de la fama que tiene ahora. Era madre de cuatro hijos y lo compaginaba con la publicación de sus relatos. No le gustaban las entrevistas ni las exposiciones públicas y tampoco se conoce que tuviera una vida feliz. Se sentía oprimida en su matrimonio y en la sociedad en la que vivía. Quizá por eso descargaba sus ansiedades en la escritura de terror.

Argumento

Merricat lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque algo ocurrió, allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Edición, traducción y estructura de la obra

La obra se divide en diez capítulos largos. Es una novela corta y no tiene mucha importancia la longitud de los mismos, sin embargo, habría preferido que ocuparan menos páginas, aunque hubiese más capítulos, para acelerar el ritmo de lectura.

La edición empieza y termina con la historia. No tiene índice ni un famoso posfacio, escrito por Joyce Carol Oates, en el que la escritora analiza al dedillo cada personaje y situación. Me habría gustado mucho que lo hubieran incorporado porque tiene pinta de ser bastante clarificador; me quedé con muchas preguntas una vez cerré el libro. Por lo que he podido averiguar, dicho posfacio estaba en la primera edición, pero desapareció en la segunda, de 2017. En cuanto al exterior, es de tapa blanda con solapas y una cubierta totalmente acorde con el ambiente de la historia.

Paula Kuffer, la traductora, es además Doctora en filosofía y profesora en la Universidad de Barcelona de Ética y Políticas Contemporáneas. Hay diez obras registradas traducidas por ella, entre las que se encuentran otras de Shirley Jackson y otros títulos de Nathaniel Hawthorne, Doris May Lessing, Maxim Biller o Sigmund Freud. Se nota que es una traductora asidua de Jackson porque ha sido capaz de transmitir su estilo. La voz narradora de Merricat me parece compleja y creo que Kuffer ha sabido mantenerla en español.

Opinión

De esta autora conocía «La maldición de Hill House», solo por la serie; no he leído la novela. Quizá por tener ese referente, esperaba pasar más miedo leyendo este libro. Esperaba más miedo y más misterio. Por otro lado, la historia es desconcertante y perturbadora al máximo. No me he asustado, pero sí me ha invadido la inquietud durante todo el relato. La narración de Merricat, sus explicaciones del mundo que la rodea, son tan directas e inocentes que a veces da la sensación de que te está hablando una niña pequeña. Y cuando caes en la cuenta de que tiene dieciocho años, se te ponen los pelos de punta. Con respecto al misterio, antes de llegar a la mitad intuía quién, pero no sabía el cómo ni el por qué. Y creo que eso es justo lo que pretendía la autora: incomodar al lector, confundirlo, turbarlo. No quiero desvelar nada, así que lo dejo ahí.

La verdad es que está escrita de una forma brillante. La familia Blackwood te absorbe desde la primera página y sus rutinarios días, su relación con la gente del pueblo y sus misteriosas reacciones se convierten en algo normal. Lo extraño pasa a ser habitual para el lector y ahí está la magia. Quieres entender y posicionarte, pero temes caer en la trampa. No se me ocurre otra forma de resumir las sensaciones que transmite esta novela. Me ha parecido una genialidad, no tanto por la historia en sí, sino por cómo lo cuenta. Y, por supuesto, también por sus personajes. Si Merricat es alguien singular, ya no os digo Constance, la hermana mayor, que reacciona con una normalidad incomprensible ante situaciones todavía más sorprendentes.

Cuando terminé de leerlo, necesité buscar información de manera urgente. Quería que alguien me explicara lo que acababa de leer (así fue cómo descubrí la existencia del posfacio). Pero después comprendí que esa era la gracia del libro. Cada uno puede interpretar lo que quiera. Lo recomiendo mucho. Porque te mantiene enganchada todo el tiempo y tiene más trasfondo del que aparenta. De hecho, creo que lo releeré en algún momento porque tengo la sensación de haberme perdido más de una cosa.

En 2018 se estrenó su adaptación al cine, por si estáis interesados. Yo no voy a verla por ahora, porque siempre lo paso peor con las películas que con los libros de este género, pero he echado un vistazo y han cambiado alguna cosa. Sin embargo, creo que el ambiente lo han trasladado muy bien.