Reseñas de traducciones LIV – «Parentesco»

Octavia E. Butler, Parentesco (Kindred); traducción del inglés realizada por Amelia Pérez de Villar, Madrid, Capitán Swing, 2018, 319 pp., ISBN 978-84-947408-6-2

Parentesco, publicada en 1979, fue la obra que permitió a Octavia Butler (1947-2006) vivir de la escritura. Su primera novela fue Patternmaster (1976) y le siguieron Mind of my mind (1977), Survivor (1978) y Wild Seed (1980). Otras de sus obras conocidas son Hijo de sangre y la serie Parábolas, cuya primera parte es La parábola del sembrador, que va a ser publicada por Capitán Swing el mes que viene.

Octavia Butler estudió en la Universidad de California y fue profesora de Artes en el Pasadena Community College. A día de hoy, es conocida como «La gran dama de la ciencia ficción». En Parentesco, trata el tema de la violencia y la esclavitud en EE.UU durante el siglo XIX.

Argumento

Cuenta la historia de Dana, una joven negra que de repente e inexplicablemente es transportada desde su hogar en la California de la década de 1970 hasta la guerra civil. Mientras viaja en el tiempo entre ambos mundos, uno en el que es una mujer libre y otro en el que forma parte de su propia y complicada historia familiar en una plantación del sur, se enreda aterradoramente en la vida de Rufus, un conflictivo esclavista que es a la vez un antepasado de Dana, y en las vidas de muchas personas que están esclavizadas por él.

Edición, traducción y estructura de la obra

La estructura externa del libro se compone del índice, el prólogo, seis capítulos y el epílogo. Los capítulos son larguísimos, pero están subdivididos en varias partes, por lo que eso y el buen tamaño de la letra lo compensan. También tengo que decir que la edición es muy bonita; la cubierta es con relieve y las guardas, preciosas.

En cuanto a la traducción, corre a cargo de Amelia Pérez de Villar, traductora, escritora y colaboradora en revistas con artículos sobre traducción y literatura. Os dejo el enlace de una entrada en el blog Bestia Lectora, donde podéis encontrar más información sobre ella. En el texto que ha conseguido en español no caben muchos reproches. Un par de erratas cazadas y un laísmo escurridizo que, en realidad, es gramaticalmente correcto. Por lo demás, me ha gustado. Sí que he notado que en el lenguaje vulgar se abusa de «mierda» y de los conocidos «¡demonios!» y «¡diablos!». Llevaba tiempo sin toparme con estas dos últimas expresiones y cada vez que las veo pienso lo mismo: ¿Cómo es posible que nos hayamos acostumbrado a estos calcos que todo el mundo lee como si nada, pero que nadie usa al hablar? Nadie en España se enfada y grita «¡diablos!». Y si hay alguien, quiero conocerlo, por favor. Me limito a España porque, además de saber más o menos cómo habla la gente de aquí, creo que nuestro español no está tan en contacto con el inglés como el español de América Latina y, por lo tanto, tenemos menos calcos orales. Por eso no me arriesgo a hablar del español en general. Me resulta gracioso, porque a veces ni siquiera nos lo planteamos. En nuestra lengua hay significados más allá de estas dos expresiones. Sin ir más lejos, nuestro «joder», aunque creo que es un localismo y no serviría para traducciones «neutras». Sé que me enrollo mucho con esto, pero es que el tema de la autocensura en la traducción me resulta muy interesante. Cómo la traductora o la editorial suavizan (a veces sin querer) el impacto del lenguaje vulgar en la versión española, con los calcos como resultado. Por no poner una palabrota, crean expresiones en español que no son reales.

Opinión

La historia es brutal en todos los sentidos de la palabra. Tanto por su grandiosidad como por la violencia que recoge. La idea me parece original y está muy bien hilada. El conjunto de saltos temporales consiguió que, cuando cerré libro, me quedara confusa; tuve que repasar mentalmente todo para saber cuánto tiempo había pasado realmente en la historia. Esa característica me ha encantado.

A través de los ojos de Dana, una mujer del siglo XX, conocemos en primera persona la esclavitud de Estados Unidos del siglo XIX. Ya solo por la trama central, es un libro que debería leer todo el mundo. Solamente para ponernos en la piel de esas personas y darnos cuenta de, como dice la propia Dana, «lo rápido que se hace un esclavo». Del miedo, el abuso, la sumisión. El libro te obliga a plantearte las situaciones que te pone delante. ¿Qué harías tú? ¿Te comportarías de esta o de aquella manera? Merece la pena pasar por todas las escenas duras que presencia Dana (y tú con ella) si, al final, consigues entender a esas personas aunque solo sea durante un minuto. Comprender por lo que tenían que pasar. 

La única ciencia ficción que yo había leído hasta ahora tenía que ver con extraterrestres. Por lo que me costó entrar en esta dinámica de viajes en el tiempo. Sin embargo, una vez dentro, no quería salir. El libro engancha una barbaridad y aun después de haberlo terminado continúo pensando en Dana, Rufus, Alice… Qué bien lo hace Octavia Butler a la hora de presentar personajes. Gracias a las vivencias de la protagonista llegamos a conocerlos a todos, incluso más que a ella misma. He sufrido con ellos y me he angustiado con sus dilemas. No hay héroes ni villanos, sino personajes creíbles, contextualizados en la época en la que vivían. Todos tienen defectos y actitudes censurables.

Si queréis leer una obra que profundiza en el racismo y la esclavitud, os recomiendo Parentesco. Seguro que hay muchas más (es mi primer contacto con el tema), pero esta tenéis que leerla. Ahora necesito leer todo lo que haya escrito Butler.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s